Parte 4 — El presente y futuro de los odiados

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Parte IV
El presente y futuro de los odiados

Marisa — El subterráneo era terrible. No había buenos youkai y las condiciones ambientales eran horribles, todo iba desde caliente a frío e incluso húmedo. Sin mencionar a todo el mundo intentando matar a humanos como yo. Ahora que lo pienso, ¿alguien de vosotras ha estado allí abajo?

Miko — Nunca he estado en el subterráneo, pero he visto youkai que viven allí.

Byakuren — He ido un par de veces para comprobar si nos habíamos dejado algo tras el lugar donde fue sellado el Almacén volador (*1).

Kanako — Voy allí de vez en cuando.

Marisa — Sí, ahora que lo mencionas, el tener que haber ido hacia allí abajo fue culpa tuya, ¿verdad?

Kanako — *risilla*

Marisa — Te odio.

La opinión de Kanako sobre los problemas de Gensokyo

Akyuu — Lamento la interrupción pero parece ser que la razón por la que Marisa fue al subterráneo tiene que ver contigo, Srta. Kanako. ¿Podrías explicar eso, por favor?

Marisa — Uah, me has sorprendido. La secretaria no debería empezar a hablar sin más. Um… ¿qué era? ¿Porque Kanako estaba causando un alborto en el subterráneo?

Kanako — No causo alborotos.

Miko — Me la puedo imaginar haciéndolo, fácilmente…

Kanako — Perdona, ¿qué? No, disculpadme. Estaba pensando en que podría utilizar el problemático subterráneo por el bien del futuro de Gensokyo.

Miko — ¿Utilizar?

Kanako — Pero antes de que entre en detalle, ¿qué consideráis un problema inminente en Gensokyo que deberíamos resolver?

Byakuren — Mmm…. ¿Problemas son el suministro de alimentos? Después de todo, es un lugar confinado y pequeño…

Miko — ¿Quizás los problemas políticos? Se caería rápidamente en caso de cualquier inquietud.

Marisa — ¿Los Problemas del milenio? Pintan bastante mal.

Kanako — Estáis todas equivocadas. Son los problemas energéticos. ¿De dónde creéis que proviene la energía que estamos utilizando?

Byakuren — ¿Comida y digestión?

Miko — ¿Religión y austeridad?

Marisa — Um…. uh… (*2)

Kanako — No hace falta que pienses una broma. Nuestra energía proviene del Mundo exterior, al que estamos conectados por tierra. ¿No lo entendéis? El viento, la lluvia y el sol forman parte del mundo exterior. Incluso los combustibles eléctricos y fósiles: ahora mismo estamos viviendo con los restos del Mundo exterior.

Marisa — ¿Es así? ¿Y qué pasa con el poder de la magia y los espíritus?

Kanako — Son diferentes. Hemos aislado todo lo que se basa en la voluntad humana, así que en Gensokyo es posible perfeccionar las fuerzas espirituales como los poderes mágicos.

Marisa — Entonces no hay ningún problema. ¿Cómo es eso de una crisis energética?

Kanako — ¿Lo has pensado alguna vez? Algo así como “quiero intentar utilizar una de esas misteriosas máquinas del Mundo exterior”.

Marisa — ¿Uh? ¿Acaso no podemos utilizarlas en Gensokyo también?

Kanako — Sí, podemos. Los tengu y los kappa pueden, y por eso exactamente pienso que necesitamos ese tipo de energía. Energía que también se utiliza en el Mundo exterior. Ahora mismo solo estamos utilizando los restos y mi intención es que podamos crear un mundo aún más espléndido.

Byakuren — ¿Significa eso que seremos exactamente igual que el Mundo exterior? ¿No llevaría eso a la ruina de Gensokyo?

Kanako — No estoy diciendo esto para que cojamos su mismo camino. Más bien, como las actitudes del Mundo exterior han comenzado a cambiar, me preocupa que Gensokyo se autodestruya si ignoramos el problema.

Miko — ¿Uh?

Kanako — El cambio de actitud al que me refiero es desde la “innovación tecnológica sobre todas las cosas” a “ambientalismo sobre todas las cosas”. En el Mundo exterior están empezando a ver que el uso de la energía es maligno.

Miko — Dicho de otro modo, han empezando a conservar el mundo. Aunque, ¿cómo impactaría eso en Gensokyo?

Kanako — Debido a que la gente ha visto que hay un límite de suministro en algo que se creía inacabable, muchos se han concienciado con la energía malgastada. Por lo tanto, los restos energéticos que llegan a Gensokyo se verán reducidos. Incluso hay peligro de que perdamos nuestro suministro por completo.

Byakuren — No sé mucho del Mundo exterior así que no entiendo el tema. ¿Está muy lejos ese peligroso futuro del que hablas?

Kanako — Puedes ver el cambio lento que ha ocurrido durante los últimos 30-40 años y se está volviendo más que evidente en los últimos 10. No va a pasar de un día para otro, pero creo que habrá enormes cambios en las próximas décadas. Solo hay una opción disponible, y es desarrollar una energía independiente en Gensokyo. Por eso fui al subterráneo.

El Infierno de las llamas flameantes

Kanako — Tras venirme a Gensokyo, descubrí por los tengu que existía un Infierno (*3) en el subterráneo. Así que pensé que allí abajo habría un océano de fuego—

Byakuren — ¿Te refieres al Infierno de las llamas flameantes? Uno de las Ocho grandes infiernos.

Kanako — Bueno, viendo que la Montaña Youkai tiene un volcán en su cima, fue fácil de asumir que el núcleo del Infierno de las llamas flameantes tenía una cámara magmática. Tal y como pensé, el Infierno está muy profundo, y quizás incluso llegue al manto terrestre. En cualquier caso, en el ambiente con altas temperaturas y presiones del infierno, pensé que sería posible realizar la fusión nuclear, algo que todavía no es posible en la superficie, así que…

Akyuu — Este es un tema complicado, así que no lo entiendo muy bien.

Kanako — Simplemente, esto se trata de resolver los problemas energéticos de Gensokyo utilizando la energía del Infierno de las llamas flameantes.

Marisa — Y estoy segura de que, como resultado, aparecieron una cuantas termas.

Kanako — Las termas fueron el primer paso hacia el éxito.

Marisa — Agradezco las termas, pero también has molestado a muchos youkai. Dicen cosas como “tenemos termas, ¡pero también tenemos espíritus vengativos!”.

Kanako — Eso fue debido a una falta de investigación. Pensar que todavía quedaban tantos espíritus vengativos en un infierno abandonado…

Byakuren — No solo espíritus vengativos, sino que también han salido rufianes del subterráneo. Hasta en mi templo. 

Miko — Tengo el presentimiento de que Gensokyo se destruirá a sí mismo antes que el problema energético…

Kanako — No, no. Está todo bajo control (sudor). Deberíais preocuparos más si Gensokyo deja de cambiar.

Marisa — Sí, supongo. Aunque digas que son “rufianes” siempre podemos darle una paliza cada vez que se desmadren. En cuando a mis impresiones personales tras haber ido al subterráneo, pensé que eran mucho menos violentos de lo que se dice, simplemente eran malos comunicándose. O quizás simplemente disfrutan recluyéndose, siendo los lobos solitarios. Así que no creo que deberíais tener miedo de esa gente.

Miko — He oído que Gensokyo acepta cualquier tipo de youkai, pero, ¿este no es el caso?

Marisa — Cuando aceptas a todos tipo de youkai, siempre habrá algunos que odien ser aceptados. Nada más.

Miko — Qué paradójico. En ese sentido no son muy diferentes de los humanos…

Byakuren — Muchos youkai de la superficie son una amenaza para los humanos, pero aún existe cierta cantidad de confianza entre ellos. Por otro lado, los youkai del subterráneo han sido odiados unilateralmente o exiliados por los humanos, así se piensa que han terminado por no confiar ni en los humanos ni en los youkai.

Miko — ¿Mmm? ¿No es el objetivo del budismo rescatar a las personas de esa mentalidad?

Byakuren — Bueno, eso es, quiero decir…

Los odiados habitantes del subterráneo

Marisa — No confían en los humanos, ¿uh? Veamos, he conocido a Yamame (*4) y Parsee (*5), ¿sí? Yamame infecta con enfermedades a la gente que se acerca demasiado a ella, así que es razonable que sea odiada por los humanos. Y Parsee se pasa noches enteras clavando agujas en muñecos de paja. Aterrador, ¿verdad?

Byakuren — Como odias a los youkai, los youkai también te odiarán a ti. Lo mismo pasa con los humanos.

Marisa — Bueno, sí, pero cómo podrían gustarme youkai así…

Byakuren — Por ejemplo. Si te acercases con cuidado a la Srta. Yamame, cuidando tu salud, y le preguntases si puedes oír sus cuentos heroicos, dudo que te ataque. Por supuesto, una vez llegases a casa, no debes olvidarte lavarte las manos y hacer gárgaras.

Marisa — Bien dicho para alguien que la echó de su templo.

Byakuren — *E-je-je-jem*

Kanako — Siendo realistas, es tal y como dice Marisa. A los youkai del subsuelo les cuesta llevarse con nosotros, en la superficie. La dueña del Palacio de los espíritus terrenales es una satori (*6) que administra el Infierno de las Llamas Flameantes, pero es muy difícil tratar con ella.

Miko — Con satori te refieres al youkai capaz de leer el pensamiento, ¿correcto?

Kanako — No hay nadie a quien le gustaría estar cerca de un youkai que lee el pensamiento.

Byakuren — ¿Pero acaso no es está dejando utilizar el Infierno de las llamas flameantes? ¿Cómo llegasteis a un acuerdo?

Kanako — ¿De qué estás hablando? Es imposible negociar con un satori. Simplemente utilicé el Infierno de las llamas flameantes intentando evitarla lo máximo posible.

Byakuren — ¿Qué?

Miko — ¿Estás diciendo que eres una ladrona?

Kanako — La satori tiene una mascota (*7) que controla el lugar y le otorgué sabiduría a la mascota.

Byakuren — Sabiduría…. ¿a su mascota?

ThGKParteIV

Kanako — A un aburrido cuervo del infierno le entregué el poder del dios de la fusión nuclear, el Cuervo de tres patas (*8). Cuanto más simple sea el cerebro de su portador, más fácil será controlar ese poder. Trivialidades.

Miko — Halaga a un cerdo y escalará un árbol, o eso dice el dicho, ¿verdad? La gente más sabia sospecha de las cosas y actúan con más cuidado…

Kanako — Oh, por cierto, el hecho de que la satori tuviese mascotas sirvió de gran ayuda. Lo cierto es que no pienso que hubiese sido capaz de hablarle a un satori.

Miko — Porque te hubiese leído el pensamiento.

Las preocupaciones de un satori

Marisa — No estoy de parte de Satori ni nada, pero diría que no estás siendo cuidadosa con ella. He oído que Satori cuida a muchas mascotas porque solo es querida por los animales.

Byakuren — No estás de su parte.

Kanako — Probablemente no quiere leer el pensamiento de nadie. Por eso nunca deja el Palacio de los espíritus terrestres. A pesar de que me acerqué a su mascota, nunca se dio cuenta. Así de encerrada está.

Miko — Creo que puedo entender sus sentimientos. Tengo un oído muy fino, así que puedo entender a diez personas hablando a la vez. Sin embargo, cuando escucho a una muchedumbre hablando a la vez, termino oyendo cosas que no necesito. A veces termino oyendo palabras crueles que me gustaría no oírlas. Es un problema difícil.

Akyuu — Yo también puedo entenderlo. En mi caso, soy incapaz de olvidar todo lo que oigo.

Miko — Por cierto, llevo orejeras así que no tengo que oír demasiado (*9). Hasta cierto punto puedo proteger mis orejas y mi mente con esto.

Byakuren — Ya veo. Así que el aislamiento del satori en el Palacio de los espíritus terrestres tiene la misma función que tus orejeras.

Miko — Sin ningún tipo de “menteorejeras” que eviten que deje de leer los pensamientos, la solución más fácil es evitar encuentros con cualquier humano o youkai.

Marisa — Oh, hablando del tema. Satori tiene una hermana pequeña llamada Koishi (*10), pero parece ser que no puede leer el pensamiento.

Byakuren — ¿A pesar de ser una satori? ¿Cómo?

Marisa — Se ve que cerró de algún modo su propia mente, así que ha dejado de leer el pensamiento. Así que simplemente vaga por ahí, incluso la he visto en la superficie.

Byakuren — Quiere eso decir…

Kanako — Significa que no está pensando en nada. Es imposible leer los pensamientos de los demás cuando tú no tienes. Un youkai que no piensa es igual que un animal, moviéndose por reacciones químicas,

Miko — Así que dejó de pensar, ¿uh?Ese método de huida es bastante inferior.

Byakuren — No, espera un momento. ¿Acaso no ha sido la hermana mayor, la srta. Satori, la que ha cerrado su mente?

Marisa — ¿Uh? ¿De qué estás hablando?

Byakuren — Se ha distanciado de los demás para evitar leerles el pensamiento, ¿verdad? Eso no es más que cerrar tu mente. Pero la srta. Koishi, por otra parte, ha superado eso y ha salido fuera.

Marisa — Eso es lo que tú dices, pero, sabes, sigue sin pensar en nada.

Byakuren — Normalmente, si no piensas en nada serías incapaz de moverte. Pero ser capaz de pasear y tener conversaciones significa que se está comportando tal y como es. Nunca debería decirse que ha cerrado su mente.

Miko — Ah, eso significa…

ByakurenZekokuuchuumushiki, Mujyusougyoushiki2. En la verdad del “vacío” no hay “forma“. Tampoco hay “sensación”, “percepción”, “formación” o “conciencia”. Dicho de otro modo, no existen los Cinco agregados (*11).

Miko — Ya veo, estás diciendo que la satori que no puede leer el pensamiento no ha cerrado su mente, sino que ha abandonado su mente y se ha acercado al “Vacío”.

Byakuren — Probablemente haya sido una coincidencia, pero es lo que parece. Es algo difícil de hacer, incluso para un monje entrenado. Si ese es el caso, quiero a la Srta. Koishi en nuestro templo (*12). Es posible que pueda acercarse a un estado de iluminación si someterse a un entrenamiento.

Miko — Bueno, es una satori3.

Marisa — No entiendo esta charla budista, pero la parte de abandonar tu mente y acercarte al “Vacío” suena muy interesante.

Kanako — Ciertamente. Y además su hermana mayor quizás también esté cerca de ese punto, pues solo hay que ver el nombre que le dio a su mascota4.

Los oni y los espíritus vengativos del infierno

Miko — Escuchando esta conversación, parece que el subterráneo está lleno de gente despreciada, pero he oído que el Antiguo infierno tiene más cosas, como los oni.

Marisa — No, correcto, había oni . Una oni con un solo cuerno (*13).

Kanako — Si bien la mayoría de los oni se movieron junto al infierno y continúan trabajando allí, parece ser que los desagradables forajidos que no querían moverse o trabajar se quedaron atrás.

Marisa — Para ser exactos, los oni que antes trabajaban en el Antiguo infierno se movieron al mismo tiempo. Así que el lugar se convirtió en un desierto y entonces lo oni que estaban en la superficie haciendo lo que quisiesen empezaron a moverse y construyeron su propia ciudad allí. 

Kanako — Pareces saber mucho del tema. ¿De quién has oído todo esto?

Marisa — Lo oí de Yuugi, así que es cierto.

Miko — ¿Uh? ¿Te has mezclado con los oni del subterráneo?

Marisa — Sí, puede que el subterráneo sea insociable, pero los oni son unos amantes de las fiestas. A menudo me invita a beber. Los lirios rojos del Antiguo infierno son muy bonitos, de verdad. Pero, sí, aunque vaya al subterráneo, no se me acerca ningún otro youkai.

Byakuren — Mmm… los oni parecen animados. No parecen prestarle atención a los detalles, así que me pregunto por qué se habrán recluido. 

Kanako — Si vas al subterráneo hay algo con lo que debes tener cuidado.

Marisa — ¿Con qué?

Kanako — Los espíritus vengativos.

Marisa — ¿En serio? Nunca he sido capaz de diferenciarlos de los espectros, pero parecen ser más débiles, si eso. ¿Por qué los youkai los temen tanto?

Kanako — Los espíritus vengativos y los espectros son básicamente lo mismo, pero se les llama espíritus vengativos a los espectros que provienen de los humanos llenos de malicia o rencor y se quedan fuera del ciclo de la reencarnación, siendo espectros para siempre. Los humanos condenados al Infierno tras morir pueden volverse espíritus vengativos, así que hay bastantes por allí. Aunque no esperaba encontrarme ninguno en el Antiguo infierno…

Marisa — Así que lo que estás diciendo es que como los espíritus divinos están resentidos con los humanos, ¿son peligrosos? Pero, sabes, son débiles.

Kanako — Lo espantoso es cuando poseen a los humanos. Los poseen y los obligan a odiar a su propia raza.

Marisa — Ugh, odiaría eso.

Kanako — Aunque se supone que Gensokyo ha sido creado para preservar a los youkai, no podría existir sin humanos. Sin los humanos, los youkai tampoco podrían existir. Los humanos temen a los youkai, los youkai atacan a los humanos. Es la principal premisa.

Byakuren — Tengo una objeción a eso…

Kanako — Objeción denegada. Sin embargo, ¿qué crees que pasaría si los espíritus vengativos campasen a sus anchas? Los espíritus vengativos no son youkai, sino espíritus que nacen de la malicia humana. ¿Qué crees que pasaría si estos espíritus empezasen a poseer a los humanos y empezasen a luchar entre ellos?

Marisa — Apostaría por los ganadores.

Kanako — No me refiero a que harían duelos entre sí, sino que caerían en la paranoia de no ser capaz de distinguir entre amigo o enemigo. Con los humanos peleándose entre sí, esto se convertiría en el Mundo exterior. ¿No pondría esto en riesgo la existencia de los youkai? Por eso los youkai temen a los espíritus vengativos.

Marisa — Ya veo.

Kanako — También hay otro motivo para que los teman. Si bien los youkai tienden a ser fuertes físicamente, son especialmente frágiles espiritualmente.

Marisa — Mmm, ¿lo son?

Byakuren — Eso es porque la esencie de un youkai no está en su cuerpo, sino en su mente.

Kanako — Nunca he oído que esto haya ocurrido pero si por algún casual un espíritu vengativo poseyese a un youkai y cambiase su personalidad, ¿qué creéis que pasaría?

Byakuren — Sería como si ese youkai hubiese muerto.

Marisa — ¿A qué te refieres con “hubiese muerto”? En realidad no está muerto, ¿verdad?

Byakuren — Quiere decir que ha muerto como un youkai particular y que ha renacido como otro totalmente diferente.

Marisa — ¿Qué? ¿No es eso como reencarnarse?

Byakuren — La esencia del nuevo youkai sería la mente del espíritu que lo posee… Dicho de otro modo, en lugar de haber renacido, el espíritu tomará su completa existencia.

Kanako — Exactamente. Por eso los youkai temen tanto a los espíritus vengativos.

Marisa — Entonces, me estás contando por qué, pero, ¿no es tu culpa que estén apareciendo espíritus vengativos? ¿Porque intentaste sacar tajada del Antiguo Infierno?

Kanako — Ese deberá ser nuestro pequeño secreto.

Marisa — Aunque todo el mundo lo sabe (ríe). Por ahora, tomaré nota de que la manera más rápida de matar a un youkai es con un espíritu vengativo.

Kanako — Con un corazón como ese, irás al infierno y te convertirás en un espíritu vengativo.

Marisa — Gah, no, gracias. Preferiría el cielo a ser posible.

Miko — ¿Uh? ¿No acabas de decir que ibas a aceptar la oferta de los oni de beber con ellos en el infierno? (ríe)

Marisa — Ah, supongo que lo hice. Entonces quizás el infierno no sea tan aterrador.


(*1) Piezas del almacén místico que dejó Myouren, el hermano de Byakuren. Vuela por el cielo y roba cereales y pertenencias.
(*2) Desconocía qué son los Problemas del milenio y no se le pudo ocurrir algo inteligente…
(*3) El Antiguo infierno, para ser exactos. Su uso como prisión se reubicó en el Nuevo infierno que están gestionando los yama, y el Antiguo infierno se volvió un nido para los violentos y despreciados.
(*4) Yamame Kurodani. Mencionada anteriormente.
(*5) Parsee Mizuhashi. Un youkai lleno de envidia.
(*6) Satori Komeiji. Creo que el “satori” al que se refiere Kanako aquí no es su nombre, sino el nombre de la especie. Confuso.
(*7) Utsuho Reiuji, apodada Okuu. Cabeza de chorlito.
(*8) Un cuervo divino que aparece en la mitología japonesa. Aunque su naturaleza guía es la misma que la del dios Sarudahiko, su naturaleza como dios del sol es mucho más fuerte. ¿No encuentras raro que el sol sea un cuervo negro? En realidad, si miras atentamente al sol (¡es peligroso!) deberías ver un punto negro. Ese es el yatagarasu.
(*9) Así que así es como lidia con ello. En mi caso debería conseguir una máscara para los ojos porque tampoco puedo olvidar nada que haya visto.
(*10) Koishi Komeiji. Una satori que no puede leer los pensamientos. Un cuchillo de cocina que no puede cortar. Una especia sosa.
(*11) Las cinco son forma, sentimiento, concepción, impulso y discernimiento. En el budismo, componen toda alma y materia, por lo tanto representan el mundo.
(*12) Tras esto, parece ser que ha entrado al templo tras una invitación. No como una sacerdotisa, sino como laica.
(*13) Yuugi Hoshiguma. Le encanta el sake

< Rin Kaenbyou  Symposium of Post-mysticism Parsee Mizuhashi >

1: “Tras un rato, dejó de pensar” (そのうち考えるのをやめた) es una famosa cita de JoJo’s.
2: Capítulo uno, artículo once del sutra del corazón. Más o menos, dice que los cinco sentimientos de un humano y los pensamientos y visiones que hemos capturado no existen. Y a no ser que matemos a nuestra subjetividad (es decir, nuestras “preocupaciones”) nunca conseguiremos una perspectiva auténtica. Esto quizás explique por qué Byakuren cita esa frase aquí.
3: “Satori” (さとり) e “iluminación” (悟り) se pronuncian igual en japónes.

4: El nombre de Utsuho es el kanji para “vacío”.

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