Parte 3 — El pasado y presente de los youkai y los verdaderos nuevos youkai

Volver a Symposium of Post-mysticism


Parte III
El pasado y presente de los youkai y los verdaderos nuevos youkai

Miko — Cuando hablas de youkai clásicos te vienen a la mente cosas como tengu y kappa, ¿verdad? En el pasado, con seguridad te los encontrarías en cualquier montaña o pantano.

Marisa — Sabes, todavía los hay en todas partes.

Kanako — En Gensokyo, de todos modos. Pero son muy diferentes a los tengu y kappa del pasado.

Miko — Eso me sorprendió. Pensar que los tengu han construido una sociedad avanzada, o que los kappa tendrían una civilización tan avanzada… Parecen youkai totalmente diferentes a pesar de tener el mismo nombre.

Byakuren — Creo que es cierto. En el pasado, se decía que los tengu eran monjes que habían perdido su camino.

Miko — Entonces, ¿significa eso que tú también eres un tengu?

Byakuren — No he perdido mi camino. Más bien, creo que tú estás más cerca de los tengu que yo.

Miko — ¿En serio?

El pasado y presente de los tengu

Byakuren — Los tengu viven en la montaña y causan varios incidentes. Al principio solo eran seres que hacían daño a los humanos.

Miko — Como tirarles piedras, robarle sus bebés, asustarlos con sonidos extraños…

Byakuren — Pero una vez que el budismo se expandió por el país y empezó el Shugendou los tengu se volvieron objetos de adoración a las montañas. Eran como espíritus que estorbaban y ayudaban a los Yamabushi que vivían y se entrenaban en las montañas. Desde la perspectiva de alguien corriente, el intenso entrenamiento de los Yamabushi (*1) no se diferencia del de los tengu, y lentamente empezaron a considerarse lo mismo. Debido a eso, los tengu de hoy en día todavía se parecen a los Yamabushi.

Marisa — Sabes mucho sobre eso.

Byakuren — Porque me especializo en eso. Creo que desde que llamaban ermitaños a los grandes ascéticos de la montaña también entraban los tengu en ese grupo.

Marisa — Sí, ten por seguro que por ahí hay ermitaños parecidos a los tengu.

Byakuren — Por cierto, la imagen común de los tengu con narices largas parece haber sido establecida sobre el periodo Edo. Creo que esta imagen viene de las máscara que utilizaban los monjes en sus rituales.

Miko — ¿Tiene Gensokyo tengu con narices largas? Solo he visto tengu cuervo.

Kanako — Los tengu cuervo son los reporteros y quienes entregan los periódicos, así que son los únicos que bajan de la montaña. Pero en realidad hay muchos otros tengu en la profundidad de la montaña. Los tengu con narices largas son clérigos, así que parece ser que no salen a menudo.

Miko — Extraño.

Kanako — ¿Extraño? ¿Por qué?

Miko — La imagen de los tengu con narices largas, ¿no está basada en Sarutahiko (*2)? Sarutahiko es un dios de la orientación, haciendo que también sea el dios de los viajeros (*3), así que, ¿no deberían estar trabajando fuera?

Byakuren — Eso sí que es raro…

Kanako — He oído que su trabajo reciente consiste en hacer mapas. Han estado hablando de su visión de crear, eventualmente, un sistema de guía con el que no tienen que salir fuera. Lo llaman GPS (*4) o algo.

Miko — Qué vago es Sarutahiko (ríe).

Byakuren — Bueno, no son Sarutahiko, pero quizás esté siendo vistos como él porque lo están imitando.

Kanako — Deberían disculparse con el Sarutahiko real.

Marisa — Entonces, ¿los tengu han terminado con esa apariencia debido a todas las imágenes que hay sobre ellos?

Byakuren — Sí… espera, no, así eran hasta el periodo Edo. Sin embargo, diría que son un poco diferentes ahora.

Marisa — Uh…

Byakuren — Los tengu del pasado solían ayudar a los monjes de la montaña con su entrenamiento, y a veces también tomaban el papel de líder durante los festivales. Pero entonces, debido a la occidentalización de Japón, el folclore se convirtió en superstición, el shugendou se conviritó en laicismo y fueron olvidados junto al miedo a la oscuridad de la humanidad. Los tengu que trabajaban junto a los humanos fueron apareciendo menos y menos. Y con eso, empezó a peligrar la existencia de estos youkai. Y no solo los tengu, si no todos los youkai…

Miko — Y con el fin de lidiar con esa crisis, Gensokyo se convirtió en un mundo aislado.

Byakuren — Eso es. No estaba aquí en aquel momento así que no sé cómo ocurrió (*5), pero cuando Gensokyo entró en su estado actual, los youkai fueron liberados del hechizo de la imaginación humana y consiguieron la verdadera libertad. Puesto que les faltaba una forma estable, empezaron a desarrollar sus propias características. No entiendo del todo qué tipo de cambios han hecho, pero como los tengu fueron youkai que siguieron estrictas reglas jerárquicas fueron capaces de construir la sociedad que tienen ahora.

Marisa — Ya lo entiendo. Para resumir, la forma de los youkai en la antigüedad fue influenciada por la imaginación humana, y hoy en día los youkai pueden cambiar a voluntad. ¿Me equivoco?

Byakuren — Así pienso yo. Es por eso que hoy en día hay tanta variedad entre los youkai.

Los youkai que desaparecen tras nacer

Miko — Mmm, espera un momento. Por mi razonamiento, no creo que todos los youkai sean así.

Marisa — ¿Qué quieres decir?

Miko — La imaginación humana debería seguir creando nuevos youkai. Considerando la naturaleza de los youkai, vienen de razonar los irracionable… Dicho de otro modo, es natural que existan youkai que se creían ficticios. 

Byakuren — Ya veo. Como aquellos youkai cuya inexistencia es evidente, ¿verdad?

Kanako — Debo decir que la Srta. Miko tiene un sólido conocimiento de la psicología humana. Por supuesto que hay muchos tipos de youkai, como, por ejemplo, esos youkai de “esconder el mando a distancia”.

Marisa — ¿Qué tipo de youkai es ese?

Kanako — Un tipo que fue creado para echarle la culpa a los youkai cuando un objeto, a pesar de que se usa a menudo, se pierde.

Todas — ¿Qué es un mando a distancia?

Kanako — Ah, um, bueno, es un pequeño aparato (*6). Quizás un ejemplo más fácil de entender es que es un youkai que causa somnolencia. 

Byakuren — ¿Te refieres a esos que provocan que te duermas cuanto más inapropiada sea la ocasión para ello?

Kanako — Sí, en el mundo exterior se crean youkai así todos los días. Y cada vez que eso pasa, aparecen en Gensokyo.

Byakuren — Pero puesto que los detalles no están definidos lo suficiente hasta el mundo en el que puedan mantenerse por sí mismo, desaparecen de inmediato. Eso es lo que los hace diferentes de los youkai que pueden desarrollar sus propias características una vez han sido olvidados.

Kanako — Eso es porque son todos youkai fruto de las travesuras infantiles (*7) (ríe). Incluso los más famosos, como el youkai de “hace que la tostada caída siempre caiga por el lado de la mantequilla” o el youkai de “siempre esconder cosas perdidas en lugares difíciles de encontrar” o el youkai de “matar a todo aquel que mencione que se va a casar después de la guerra”.

Marisa — Ey, no creo que eso último sea una travesura infantil (sudor).

Los youkai del Templo Myouren

Miko — Hace mucho tiempo, se le echaba la culpa a los youkai siempre que pasaba algún suceso misterioso o problemático. Debido a la repetición de esta práctica, los youkai maduraron y cambiaron. Viendo a los youkai actuales de Gensokyo, la mayoría son así.

Kanako — Y los youkai que viven en tu templo todavía entran en esta categoría de youkai clásicos, ¿verdad?

Byakuren — Supongo que sí. Hay un tsukumogami que es un paraguas con conciencia propia (*8), un fantasma marino ligado a la orilla (*9), un yamabiko orgulloso de su poderosa voz (*10) y luego, um…. la manipuladora de un nyuudou gigante (*11)… y luego…

Miko — Mmm.

Kanako — Bueno, supongo que la mayoría serían considerados youkai clásicos.

Byakuren — Gracias a dios.

Marisa — ¿Por qué?

Byakuren — Si son clásicos, no terminarán desapareciendo, ¿verdad?

Marisa — Ah, eso es. Si todos nos olvidamos de ellos, podemos hacer que desaparezcan, ¿verdad? Mmmmm… A partir de ahora debería servir algunos platos con jengibre japonés.

Byakuren — Tal y como hemos dicho, siempre y cuando vivan en Gensokyo, los youkai clásicos no desaparecerán tan fácilmente…

Marisa — Tch.

Kanako — Hablando de ese yamabiko, ¿no la han atrapado recientemente haciendo algo inusual? 

Byakuren — ¿Uh?

Kanako — Hasta hace poco ha estado recitando sutras con esa voz tan alta que tiene, algo que era bastante molesto de por sí, pero hace pocas noches he empezado a oír un extraño grito de algo que, ciertamente, no son sutras.

Byakuren — Gritos extraños… Solo tiene el talento de repetir cosas como un loro. ¿Quizás esté imitando a alguien?

Kanako — Quizás… Pero ese sonido es inaguantable, como el grito agonizante de alguien a punto de morir.

Marisa — Oh, estáis hablando de Kyouko. Recientemente ha estado por ahí con otro youkai malo y han estado haciendo algo por las noches. Algo así como “Punk Youkai en Directo” (*13).

Kanako — ¿En directo? ¿Punk?

Byakuren — Oh, vaya, ha caído en malas compañías. Causar molestias a otras personas la hace incapacita para ser una sacerdotisa en entrenamiento. Parece ser que tendré que castigarla. Entonces, ¿quién es este youkai tan problemático?

Marisa — Ah, el gorrión nocturno llamado Mystia. Hazme un favor y también haz algo con ella. Es muy ruidosa y no puedo dormir.

Byakuren — Entiendo. Tan pronto como la encuentre, la castigaré con toda mi fuerza (ríe).

Kanako — Un directo… Así que eso era una canción… Deberían intentar más lo de estar a coro. No me sorprende que el público estuviese molesto.

Miko — ¿¡Ese era tu problema!?

Byakuren — Tiene razón. Incluso leyendo sutras, el tono y el ritmo son importantes. Recitar sutras debería ser agradable, ¿verdad? Aunque requiere práctica.

Marisa — Supongo que la próxima vez será un recital en directo de sutras, ¿uh? (sudor)

Si los youkai pueden entrenar o no

Miko — Me lo he estado preguntando, ¿cómo entrenan los youkai del Templo Myouren?

Byakuren — Mmm… Hay seis métodos fundamentales en el budismo llamadas las Seis Perfecciones, y…

Miko — Ooh, me las sé. Generosidad, Disciplina, Tolerancia, Diligencia y, um…

Byakuren — Las otras son Meditación y Sabiduría. Ahora que lo pienso, tú practicaste el budismo en el pasado, ¿verdad?

Miko — Solo públicamente. Pero estoy segura de que era lo mejor para sostener la naturaleza humana.

Byakuren — … Tengamos una discusión sobre esto más adelante.

Marisa — ¿Podríais explicar algo de estas seis lo que sean?

Byakuren — ¿Te refieres a las Seis Perfecciones? “Generosidad” se refiere a donar.

Marisa — No recuerdo recibir nada de ningún youkai del templo.

Byakuren — Sobre esto, tenemos esta idea llamada “Regalo de la Intrepidez”1, donde proporcionamos una vida sin miedo a los demás. Nuestros youkai están poniendo eso en práctica.

Marisa — Aunque me atacaron bastante cuando estuve allí hace no mucho.

Byakuren — Bueno, como todavía están entrenando, intenta ser un poco indulgente… La siguiente es “Disciplina”, que significa no matar, no robar, no adulterio, no mentir, no beber. Se comprometen a mantener estos preceptos.

Marisa — Como he dicho, intentaron matarme cuando estuve allí.

Byakuren — … “Tolerancia” es soportar la humillación o el dolor ajenos. “Diligencia” es ejercer el esfuerzo necesario para seguir entrenando.

Marisa — Todos hacemos eso, no es como si tuviésemos elección.

Byakuren — “Meditación” es mantener la mente tranquila y libre de distracciones. “Sabiduría” es tener la visión para ver a través de la verdadera naturaleza del mundo.

Kanako — Esas dos últimas son bastante abstractas.

Byakuren — Pero cuando todo el mundo se imagina el entrenamiento ascético, siempre se imaginan a personas meditando cruzadas de piernas o sentadas bajo cascadas. Esos dos últimos tipos de entrenamiento son los más fáciles de imaginar.

Marisa — No veo a nadie de las tuyas haciendo cosas como esas. Pienso que aparecen en muchas fiestas. También las recuerdo viendo comer carne y bebiendo…

Byakuren — … Vamos a quitarle importancia a eso.

Miko — Mmm, creo haber visto al nyuudou en algunas fiestas. Sobre el resto, vi a un monstruo paraguas ganando dinero haciendo girar una calavera en su paraguas.

Kanako — Y el espectro marino llenando de agua el bote del río Sanzu.

Byakuren — ¿Uh? ¿Qué han estado haciendo exactamente mientras yo no miraba…?

Marisa — Ey, los youkai son youkai, después de todo.

Youkai a los que se les niega la entrada

Miko — Ey, antes dijiste que los youkai que se unen al templo no deberían molestar a la gente, pero, ¿eso no dañaría la individualidad de algunos youkai?

Byakuren — ¿Lo haría? 

Miko — Quiero decir, puesto que la mayoría de youkai nacen para ser enemigos de los humanos, si dejasen de molestar a la gente, ¿no les quedaría nada?

Byakuren — Mmm, superar eso es el objetivo de nuestro entrenamiento, pero… ciertamente, hay algunos youkai que no pueden hacerlo. Recientemente he tenido que negarle la entrada al templo a algunos youkai…

Marisa — ¿En serio? Es la primera vez que oigo eso. Así que no dejas entrar a todo el mundo. ¿A quienes no dejaste entrar?

Byakuren — Por ejemplo, a la araña terrestre Yamame Kurodani y al kasha Orin (*14). Son youkai del subterráneo.

Kanako — ¿Qué? ¿No son del subterráneo la mayoría de youkai de tu templo?

Byakuren — Sí, pero solo porque fueron sellados injustamente… Originalmente pertenecían a la superficie. Ninguno de ellos vivía en el subterráneo.

Kanako — ¿Cuál es la diferencia?

ThGKParteIII

Byakuren — Hoy en día, la mayoría de youkai que viven en el subterráneo quieren vivir allí. Han tomado el abandonado Antiguo Infierno y disfrutan viviendo en un lugar sin ley, al contrario que nosotros, que tenemos leyes en la superficie. Es exactamente el tipo de mundo donde la fuerza lo rige todo, así que no entenderían por qué los youkai del templo siguen estas normas.

Marisa — Quizás tengas razón… Sí, definitivamente. Tuve una mala experiencia en el subterráneo.

Byakuren — Yamame, la araña de tierra que acabo de mencionar, dijo que su razón para unirse porque “los humanos que van al templo con sus preocupaciones parecen deliciosos(*15)” y Orin porque “el templo tiene tantas tumbas que es el paraíso de los cadáveres”. No tuve otra opción que no aceptarlas, ¿verdad? (ríe)

Miko — Verdad (ríe).


(*1) Un ascético del Shugendou. Son miembros de la banda de música de la montaña que cuelgan bolas de pelusa en su cuello y tocan la caracola.
(*2) Un dios que aparece en la mitología japonesa. Se piensa que es muy guapo puesto que es muy conocido por ser alto y tener una larga nariz, pero lo llamativo es que sus ojos tienen un brillo rojizo.
(*3) Un dios que previene a los dioses malignos y a las enfermedades. Sufre de trastorno de identidad porque la mayoría de humanos no pueden distinguirlo de una estatua jizou.
(*4) Sistema de Posicionamiento Global (Global Positioning System en inglés).
(*5) La creación de Gensokyo es bastante reciente, en lo que el mundo exterior denomina periodo Meiji. Lo que significa que muchos youkai en Gensokyo la habrían vivido, pero obviamente no hay humanos que lo recuerdan.
(*6) He oído que un mando a distancia es como una geta2. Aunque dudo que alguien pueda perder algo así.
(*7) Este tipo de “mini youkai” son llamados youkai de Murphy.
(*8) Kogasa Tatara. Desconocido.
(*9) Minamitsu Murasa. Un youkai corriente.
(*10) Kyouko Kasodani. Un youkai ruidoso.
(*11) Ichirin Kumoi. Un youkai corriente.
(*12) Un temible ingrediente que te permite olvidarlo todo tras comerlo. Sabe muy bien3.
(*13) Lo cierto es que me gusta. Es el rugido del alma.
(*14) Rin Kaenbyou. Una gata ominosa.
(*15) Tiene sentido que haga enfermar a los humanos antes de comérselos. Las enfermedades son como las especias. Las enfermedades mentales son picantes.


< Soga no Tojiko  Symposium of Post-mysticism  Nitori Kawashiro >

1: Una de las tres “Generosidades” tradicionales (布施 fuse; en sánscrito दान dāna) de acuerdo con el Comentario del Sutra del Gran Conocimiento (大智度論 Daichidoron). En la Gran Enciclopedia de las Palabras Budistas (広説佛教語大辞典) de Hajime Nakamura dice “para proporcionale intrepidez (無畏 mui) a la gente, sálvala de los desastres, dales un estado sin miedo y evita que todos los seres sientan miedo”.
2: La relación entre el mando de control y las geta (calzado tradicional japonés) viene del rimokon geta (リモコン下駄, literalmente “geta control remoto”) utilizado por Kirarou en GeGeGe no Kitarou.
3: Existe una superstición en Japón que dice que cuando comes jengibre japonés, tu memoria empeora. Viene de un antiguo cuento de Buda Gautama.

Anuncios