Monólogo

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Monólogo

Empecé a recopilar las Crónicas de Gensokyo sobre el momento en el que cumplí los 18 siendo Aichi, hace más de 1000 años.
La literatura no estaba tan extendida en aquellos días, así que las Crónicas de Gensokyo fueron algo más para las generaciones venideras que para mis coetáneos.
Hasta a mí me resulta difícil leer las Crónicas de aquella época, así que no sirvieron de mucho a la hora de hacer esta recopilación.
Desde entonces, me reencarné en Ani, Ami y posteriores y ahora estoy en mi novena reencarnación.
Normalmente, el proceso de la reencarnación supone perder casi todo la memoria, pero la habilidad Gumonji que poseía mi antepasada Are ha sido guardada, eso es, el poder de no olvidar nada de lo que he visto.
Como Akyuu, por supuesto, también tengo este poder, el cual ha sido extremadamente útil a la hora de compilar las referencias de este libro.
De algún modo sé cosas que ocurrieron durante mi vida como Aichi e incluso como Are, pero por desgracia mis recuerdos del Gensokyo de tiempos remotos no están muy claros.
Al igual que cualquier persona, tengo que leer sobre el pasado para saber sobre él.
Aún así, es bastante obvio que en los últimos cien años Gensokyo ha cambiado drásticamente.
Los días en los que los humanos vivían aterrorizados por los youkai o desesperados por exterminarlos ya han pasado, y el mundo se ha vuelto un lugar mejor donde los youkai van a la Aldea de los humanos a jugar y los humanos son invitados a las casas de los demonios.
Esta edición de las Crónicas de Gensokyo es el primero de estos libros que se escribe en el nuevo Gensokyo.
Hoy en día los youkai apenas comen humanos.
Como resultado, paso mucho tiempo preocupándome sobre qué escribir, y a ello le siguieron las típicas advertencias sobre los youkai y las descripciones sobre cómo protegerse de ellos, pero estuve un tiempo arreglándolas un poco (*1) para intentar ofrecer un punto de vista youkai.
Incluso he intentado seleccionar youkai específicos e indagar un poco en su vida personal, pues quería ayudar a crear nuevas relaciones entre humanos y youkai.
Además, recibí un gran número de peticiones de los youkai (*2), por lo que empecé esta guía como un método para ayudar a los humanos a defenderse de los youkai y, antes de que me diese cuenta, se convirtió en un manual de youkai para ayudar a los demás a aprender sobre ellos.
De hecho, en este volumen los niveles de peligro de algunos youkai han sido exagerados un poco.
Probablemente esto no cause ninguna preocupación, pues en el Gensokyo de hoy en día los humanos casi nunca son secuestrados y comidos por los youkai.
Llegados a este punto, quizás debería replantearme a qué público están dirigidas las Crónicas de Gensokyo y cuál es el sentido de su existencia.
Si no lo hago, el objetivo de mi próxima reencarnación se desvanecerá.
Una vez se termine esta edición de las Crónicas de Gensokyo intentaré que lo lea el máximo número de gente posible y les preguntaré si mi próxima reencarnación es necesaria.

Aún así, el hecho de que hemos entrado en una era en la que prácticamente ya no se necesitan las Crónicas de Gensokyo significa que esta es una nueva era tanto para humanos como para youkai.
Hay muy pocos peligros para la vida humana y pueden tener pacíficos duelos siempre que quieran.
De la exterminación youkai continúa solo el nombre, y los secuestros son llevados a cabo por montar un espectáculo.
Estos tiempos pacíficos pero estimulantes son, con total seguridad, una era dorada para los humanos y los youkai.
No hay duda de que Gensokyo se ha vuelto tal y como es gracias al aislamiento que trajo la Gran barrera Hakurei.
Gensokyo ya estaba en peligro de ser destruido (*3) cuando los humanos del exterior empezaron a ser más fuertes y negaban la existencia de los youkai.
La solución llevada a cabo por los youkai sabios fue aislar Gensokyo utilizando una gran barrera.
Esta barrera también es conocida como la barrera del sentido común.
Mantiene el sentido común del mundo exterior fuera, dejando la falta de sentido común dentro, en Gensokyo.
Creó un mundo que abrazó a los youkai y el mundo nocturno que el mundo exterior negaba — un mundo donde crecían las fuerzas y los asuntos de los cuales se negaba su existencia en el mundo exterior.
Fue un suceso pasivo, pero realmente innovador (*4).
Por supuesto, la construcción de la Gran barrera es casi una declaración implícita de que ya no son necesarios en la sociedad humana, ¿verdad?
Es lo mismo que si dijesen “bien, haremos lo que nos dé la gana”.
Uno podría decir que este último recurso desesperado tuvo un éxito abrumador.
O, quizás, fue el mejor plan posible y no un acto de desesperación.
Sin embargo, también hubo un error en este plan.
El error fue que la incapacidad de los youkai para atacar a los humanos provocó que sus poderes empezasen a debilitarse.
Eso significaba que si un nuevo y poderoso youkai dejase de existir en exterior y acabase en Gensokyo los habitantes serían incapaces de resistir si decidiese subyugarlos.
Conociendo esto, la Gran barrera también puede verse como el presagio del fin de Gensokyo.
Por supuesto, también hubo un plan para evitar que esto pasase.
El plan era que los humanos y los youkai siguiesen peleando los unos contra los otros en combates fingidos (*5).
Así es cómo nació el Gensokyo hoy en día: un youkai crea una perturbación a menudo y los especialistas en la resolución de incidentes hacen su trabajo.
Siguiendo esa intención, esta edición de las Crónicas de Gensokyo también ha dado énfasis en el hecho de que los youkai son aquellos que atacan a los humanos.
Los youkai atacan a los humanos y los humanos los eliminan. Si pareciese que el orden natural de Gensokyo estuviese a punto de desvanecerse, el futuro sí que sería oscuro.

Desde mi perspectiva, el poder de los youkai de hoy en día no se ha debilitado; al contrario, es demasiado para lo pequeño que es Gensokyo.
Probablemente sea la evidencia de que el mundo exterior se ha olvidado de los youkai, uno tras otro.
Sin embargo, ningún youkai ha intentado invadir el mundo exterior.
¿Por qué?
Pienso que es porque los youkai no tienen ningún motivo para atacar a la gente del mundo exterior.
Digamos que el mundo exterior se ha convertido en el mundo de los humanos.
En el mundo exterior los youkai solo se mencionan en los cuentos, e incluso en ellos solo existen para ser vencidos (*6).
Por lo tanto, aunque Gensokyo es pequeño, ningún youkai lo dejaría para alborotar el mundo exterior.
Estar satisfecho con el estado actual de las cosas es el único camino para la felicidad, pero también es el más difícil. Y esto no es solo se aplica a los youkai.
La verdad, expresar descontento está relacionado con la mejora personal y puede ser algo bueno.
Sin embargo, también puede ser signo de la avaricia, y las almas avariciosas solo caminan por un camino: el de su propia destrucción.
La iluminación es conocer que uno tiene suficiente y encontrar la satisfacción en las circunstancias personales.
Finalmente los youkai han alcanzado ese punto en su existencia.
Me gustaría que Gensokyo siguiese siendo el lugar estrecho, altruista y feliz que es (*7).

Aún asi, los humanos llamaron a los Niños de Miare — para hacer corta una larga historia, no somos capaces de vivir mucho tiempo.
No sé si es porque la reencarnación es imperfecta o porque simplemente sabemos demasiado, pero probablemente no viva hasta los treinta.
Es más, las preparaciones para el ritual de la reencarnación deben empezar a prepararse varios años antes.
Como resultado, probablemente no tenga demasiadas oportunidades de experimentar la vida como una humana corriente.
Esa es mi única lamentación, especialmente porque ahora es mucho más fácil llevar una vida tranquila en Gensokyo que en tiempos pasados.
El ritual de la reencarnación implica hacerle una petición a la Yama para que me dé permiso para hacerlo durante mi vida; después, por otros cientos de años durante los cuales se estará preparando mi cuerpo para mi próxima reencarnación, trabajaré para los Yama en el Infierno.
Por lo tanto, aunque ahora es mucho más fácil viajar entre Gensokyo y el Inframundo, no seré capaz de ver cómo serán las condiciones de Gensokyo.
Lo más difícil de mis reencarnaciones siempre ha sido ver reiniciadas mis relaciones interpersonales.
Aunque esta vez creo que las cosas podrían cambiar.
Incluso si me paso 100 años en el Infierno y aunque todos los humanos que conozco se habrán ido, probablemente los youkai estarán igual que siempre.
Por lo que el estado actual de Gensokyo me ha ayudado a mitigar el miedo y la soledad que siento debido a mi reencarnación.

Me pregunto cómo será el mundo cuando exista el décimo Niño de Miare.
El Gensokyo contemporáneo se ha guardado gracias a los youkai inteligentes.
En el estado actual de las cosas, Gensokyo podría continuar existiendo sin cambios bastante tiempo.
El Gensokyo de hoy en día es muy dependiente del mundo exterior.
Esto es, obviamente, por el hecho de que la Gran Barrera es una barrera del sentido común, pero lo cierto es que es aterrador pensar que hay cosas que no pueden hacerse con solo los poderes que existen en Gensokyo.
Me pregunto qué acciones tomarían los youkai sabios si el mundo exterior estuviese a punto de destruirse.
Imagino que disolverían de inmediato la Gran barrera y empezarían su dominación sobre el mundo exterior.
Puesto que el mundo de la noche es el mundo de los youkai, esto significaría que el mundo volvería a ser un lugar lleno de tinieblas.
Por algún motivo, que eso ocurra es algo que no puedo imaginarme.
Viendo a los youkai del Gensokyo de hoy en día solo puedo imaginar que su futuro será brillante.
Fueron los youkai quienes tomaron medidas y rápidamente crearon un plan para crear un mundo fantástico, no los humanos del exterior, y no los humanos que exterminan a los youkai para vivir.
No puedo imaginarme a esos mismos youkai haciendo algo tan estúpido.
Nosotros, los humanos de la aldea, continuaremos nuestras batallas fingidas con los youkai para asegurarnos de estabilizar su existencia.

Este no es el fin de edición actual de las Crónicas de Gensokyo.
Probablemente continuaré reuniendo material para ellas hasta que deba empezar las preparaciones para mi próxima reencarnación.
Hasta entonces, me gustaría seguir disfrutando el té negro que tanto me gusta (*8) mientras escucho canciones de Yougakudan.

Hieda no Akyuu, Novena Doncella de Are


(*1) Como, por ejemplo, escribir horizontalmente (al estilo occidental) y añadiendo dibujos.
(*2) Como “haz que parezca más fuerte” o “¿qué piensas de este poder?”.
(*3) En la época de Aya, la octava doncella de Are, el poder de los youkai de Gensokyo se estaba debilitando y los humanos del exterior comenzaron a negar su existencia, así que ya estaban al borde del colapso.
(*4) Aunque desafortunadamente, lo humanos que ya vivíamos en Gensokyo fuimos absorbidos por este plan.
(*5) Estos duelos también incluyen secuestros fingidos y expediciones para exterminar youkai.
(*6) Hoy en día hay historias donde los youkai son simples moscas y los verdaderos enemigos son los humanos.
(*7) Oh, ¿pero no es eso un tipo de egoísmo? Supongo que todavía estoy muy lejos de alcanzar la iluminación.
(*8) Un gusto que he adquirido desde que soy Akyuu.


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