Capítulo 2: Una experta en el ocultismo

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CoLA2-1

Comienza un verano excepcionalmente caluroso.

CoLA2-2

Una experta en el ocultismo

“Ah, oye, qué calor hace en esta tienda. ¿No tienes ningún tipo de aire acondicionado?”

La clienta agitó un abanico de manera exagerada.

“Mmm, ¿de verdad hace tanto calor?”

“Hace bastante calor. Cuando estoy fuera, se está mucho más fresco, pero cuando estoy dentro no puedo evitar sentirme acalorada, puesto que no hay aire acondicionado. Ah, quizás no sepas qué es el aire acondicionado”.

La clienta que había dicho eso mientras se relajaba en la tienda era una forastera. Aparentemente, de algún modo es capaz de entrar a Gensokyo cuando está durmiendo y sueña. Normalmente se acerca al santuario y a mi tienda.

“Bueno, ¿por qué no me traes un aire acondicionado? Del Mundo exterior del que vienes”.

“Bueno, no puedo dormirme sin más, abrazada a un aire acondicionado. Sin mencionar que hay aire acondicionado interior y exterior”.

La verdad era que, puesto que en el pasado ya habían pasado aires acondicionados por mi tienda, sabía lo que eran. Había visto con mis propios ojos que eran máquina que podían producir no solo aire frío, sino también caliente. Pero no tenía ni idea de cómo se utilizaban. Cuando le pregunté a Usami, rechazó la pregunta, diciendo que ella no era su fabricante y que no sabía cómo se instalaban, que no era una versión de exteriores y que, de todos modos, no había electricidad.

“Por cierto, ¿has ido hoy al santuario?”

“No, no lo he hecho”.

“Ya veo. Reimu me dice a menudo que deberías hacerlo siempre que vengas aquí, por si acaso”.

“Entendido. Bueno, puesto que hoy he venido por otros motivos aparte de explorar Gensokyo, iré tras terminar”.

“… ¿Otro encuentro?”

 

Mi nombre es Rinnosuke Morichika. Soy el propietario de la tienda de curiosidades “Kourindou”.

Aunque la llame tienda de curiosidades, esta tienda no solo tiene objetos comunes y antigüedades, pero también trata con objetos del Mundo exterior.

La clienta que había aquí era Sumireko Usami. Era una clienta excelente que traía a mi tienda objetos y conocimiento sobre el Mundo exterior. Sin embargo, últimamente no ha habido ocasiones en las que esta tienda se utilizase como tienda de curiosidades.

Sumireko estaba siendo observada por varias personas. Sería un serio problema si algo le pasase y el Mundo exterior descubriese Gensokyo y, a la inversa, también existía la posibilidad de que ella trajese algo malo a Gensokyo. Por supuesto, Reimu ya estaba considerando ponerla bajo su estricta supervisión. Sin embargo, como Sumireko odia sentirse atada, ha estado dejándose ver por aquí y allá. Ese es el motivo por el que, cada vez que viene a mi tienda, probablemente se esté escondiendo de Reimu y encontrándose con alguien.

“¿Puede ser que otra vez te estés reuniendo con la ermitaña de la montaña?”

“Eso es. Si fuese cualquier otra, podría simplemente encontrarme con ella en el santuario”.

“Parece que la ermitaña te está pidiendo un montón de cosas”.

“Exacto…”

Empezó a jugar con su smartphone, como si no quisiese recibir más preguntas, así que decidí detener mi indagación”.

La ermitaña de la montaña era la ermitaña conocida como Kasen Ibara. Aparentemente, la razón por la que bajaría hasta el santuario de vez en cuando era para educar a Reimu. No sabía por qué esta ermitaña se estaba ocultando de Reimu para encontrarse con una persona del Mundo exterior.

De acuerdo con lo que he oído, le pedía cosas como buscar peces del Mundo exterior o animar a Reimu siempre que se sintiese triste.

Sumireko se estaba acostumbrando a aquellos que no son humanos de manera asombrosa. A estas alturas, los forasteros comunes (humanos que vienen a Gensokyo desde el Mundo exterior) ya se habrían vuelto locos, pero, ya sea porque ella tiene unas agallas enormes o le faltan un par de tornillos, parecía que ya se había acostumbrado del todo.

 

*Cling cling*

 

“Ya está aquí. Es la ermitaña”.

Kasen Ibara. Con un brazo aparentemente envuelto en vendas y el otro conectado a una cadena, emanaba un aire de alguien que no era una persona respetable, pero su comportamiento era amable. Ya estuviese con humanos o youkai, siempre los trataba con amabilidad.

“Parece que te he hecho esperar en un lugar muy caluroso”.

CoLA2-3

“No he esperado demasiado, pero sí que hace calor”.

“Eso es porque en esta tienda hay demasiados objetos sin vender y tiene poca ventilación”.

Aunque me pregunté si realmente hacía tanto calor, sí que es cierto que últimamente la ventilación había sido bastante mala. Si esta gente al menos pudiese comprar algo, entonces la ventilación mejoraría.

Las dos comenzaron su conversión, ignorándome a mí, el tendero. Así que, para no orejar su conversación, mantuve las distancias y empecé a leer un libro.

―Más tarde.

“Ya hemos acabado. Gracias por todo, como siempre, señor Lugar de Encuentro”.

“¿A quién estás llamando señor Lugar de Encuentro…? Y, ¿dónde está Usami?”

“Ya se ha ido”.

“Tan rápida como siempre, verdad. Y tampoco tiempo para despedidas”.

“Siempre desaparece de golpe, Bueno, eso es porque desaparece cuando se despierta. Tan solo puede pasarse por aquí sobre cuarenta o cincuenta minutos”.

“Si está entrando en el Mundo de los sueños tan pronto como se duerme, ese es un período de sueño muy corto”.

“Bueno, es mediodía…”

Kasen Ibara se rió como si estuviese sorprendida. Bueno, por supuesto. Era bastante asombroso que alguien estuviese durmiendo de manera tan habitual en mitad del día.

“Por cierto, ¿qué clase de cosa le has pedido esta vez?”

“Vaya, ¿no te he dicho que será mejor que no preguntes si quieres tener una larga vida?”

“Bueno, no estoy interesado en vivir mucho. Y tú quizás me lo podrías decir como pago por dejar que os encontréis en este lugar, ¿verdad?”

“… Uhm. Bueno, no creo que pueda hacerlo esta vez”.

“Bueno, está bien. Se lo preguntaré a Usami”.

“Si lo hicieses, no habría problema”.

“?  Además, últimamente hay algo sobre lo que tengo curiosidad―”.

Sobre lo que tenía curiosidad era por saber cómo Usami está a entera disposición de esta ermitaña.

“Uhm. A mi entera disposición, ¿uh? ¿Es lo que parece?”

“No puedo evitar que ya te has dado cuenta de sus debilidades, o algo así. ¿Acaso no ha habido un montón de peticiones que no parecen tener mérito para ella como, por ejemplo, buscar objetos del Mundo exterior?”

Kasen Ibara pensó un momento.

“… Exacto, podrías decir que conozco sus debilidades. No puedo contarte nada sobre la petición de hoy, pero como pago por utilizar este lugar como punto de encuentro te contaré sobre el incidente que causó hace un año”.

Kasen Ibara empezó a contar su historia. Para mí, con poco interés en los combates, fue una historia llena de verdades que desconocía.

―El incidente que causó que Sumireko empezase a aparecer por Gensokyo ocurrió más o menos por estas fechas hace un año.

Había conocido Gensokyo en el Mundo exterior y entró aquí utilizando su propio poder. Sin embargo, era difícil penetrar la poderosa barrera desde fuera. Debido a esto, cuando fue capaz de entrar parcialmente a Gensokyo, preparó una trampa que causaría que alguien debilitase la barrera desde el interior. Su plan solo tuvo éxito en parte, y ahora solo puede estar en Gensokyo en sus sueños, materializándose en una forma incompleta.

“Entiendo, así que el alboroto con los orbes del ocultismo que vi incluso fuera de mi tienda se debió a su trampa, ¿verdad?”

“Exacto. Los orbes del ocultismo eran una cristalización de la falta de sentido común en el Mundo exterior, así que eran objetos irregulares que podían pasar a través de la frontera del sentido común que formó la Gran barrera.

La Gran barrera se había creado de tal forma que el sentido común se quedase fuera, mientras que la falta de sentido común se quedase dentro. Si hubiese algo que careciese de sentido común y aún así existiese en el Mundo exterior, y ese algo fuese tan contradictorio para que la barrera pudiese penetrarlo, entonces sería peligroso para la propia existencia de la barrera.

“Ya veo. Me hubiese gustado ver uno de esos orbes del ocultismo”.

“Si te las hubieses arreglado para conseguir una, entonces quizás habría sido más seguro. Piénsalo en retrospectiva”.

“¿Me convierte en algún tipo de ser especial o superior el ser el dueño de una tienda de curiosidades que trata con objetos del Mundo exterior?”

“Puedes decir el nombre y la utilidades de cualquier cosa con solo mirarla, ¿verdad? Entonces quizás podrías haber sido capaz de ver a través de la trampa”.

“Ciertamente, ese hubiese sido el caso. Ah, es por eso”.

“¿Qué?”

“Por todo este alborto de los orbes del ocultismo Usami no puede hacerte frente, ¿verdad?”

“Ah, um, bueno, no es realmente eso…”

Tras un rato, Kasen Ibara se fue. La tienda volvió a su usual estado de vacío distante.

Nunca podría haber supuesto que la aparentemente indefensa Usami había intentado destruir la barrera de Gensokyo y que lo había conseguido, a medias. Sin embargo, sabiendo esto, podía entender las razones de la excesiva intromisión de Reimu y Kasen Ibara. No es que estuviesen protegiéndola de los peligrosos youkai de Gensokyo, o estuviesen previniendo un incidente, sino que estaban observando a alguien que podría, potencialmente, actuar con malas intenciones.

Había que pensado que se había adaptado a Gensokyo con una extremada rapidez, pero supuse que tendría sentido para alguien que había intentado entrar a Gensokyo y lo consiguió a medias.

*Cling cling*

“¿Uh? ¿Ya se ha ido Kasen-chan?”

“¿C-chan? B-bueno, se ha ido por ahora, pero, ¿ya has vuelto?”

“Quería hablar con ella un poco. Me despertaron antes de lo previsto porque era la hora de comer, pero ahora que tengo clases de tarde he vuelto”.

“Estoy un poco preocupado sobre que duermas con tanta frecuencia durante el día. Por cierto, sobre el pedido de antes, Kasen Ibara me contó que estaba bien que te preguntase sobre ello, así que, ¿podrías contármelo?”

“¿Sobre lo que hablamos antes? Um… No lo sé… Ah, pero Kasen no te lo ha dicho”.

Parecía feliz, por algún motivo.

“La verdad es que esta vez era mi turno de pedirle a algo a Kasen”.

“¿Eh?”

“Verás, quizás haya parecido que soy una de esas que siempre están haciendo pedidos, pero no es unilateral. En realidad eran peticiones con la condición negociada de que nos pediríamos ayuda mutuamente. Así que esta vez me tocaba a mí”.

Hablando de ermitaños, en Gensokyo eran seres que se respetaban hasta cierto punto. Considerando que se supone que existe una enorme distancia entre humanos y ermitaños, era posible que esta forastera fuese más importante de lo que pensaba. Había estado haciendo pedidos igualados con una ermitaña. Es más, pensar que le estaba hablando con el sufijo chan… Lo había oído antes, pero la especie conocida como “chicas estudiantes de instituto” era terrorífica. Me pregunto si es verdad que no temen ni a la muerte.

CoLA2-4

“En-entiendo. Por eso Kasen Ibara necesitaba de tu permiso cuando le pregunté sobre su petición”.

“Bueno, respecto a eso, es un poco infantil. Simplemente le pedí que me guiase por los puntos de ocultismo de Gensokyo. Y me dijo que lo tendría todo listo si esperaba hasta la próxima semana”.

“Ya entiendo. Es un poco infantil… Me pregunto dónde se supone que están los puntos de ocultismo de Gensokyo”.

“La verdad es que le pedí que instalase aire acondicionado en este lugar de encuentro debido al calor que hace, pero dijo que eso iba más allá de sus poderes y lo rechazó”.

“Ajá, estaría muy agradecido si se pudiese instalar un aire acondicionado…. Espera, ¡este no es solo un lugar de encuentro!”

Sabía que el año pasado se manifestaron leyendas urbanas y lo oculto había estado apareciendo aquí y allá y también sabía que los orbes del ocultismo habían aparecido y que ella estaba en su situación actual debido al alboroto del ocultismo. Sin embargo, había escuchado de la ermitaña que los orbes del ocultismo estaban separadas del incidente que había ocurrido en Gensokyo.

Como prueba, incluso si los orbes del ocultismo habían desaparecido, lo oculto seguía esparciéndose, no desaparecía. Y había aparecido una persona que podía controlarlo libremente”.

Era posible que, viendo el alboroto ocultista en Gensokyo, a Sumireko se le ocurriese un plan terrorífico. Intenté preguntarle sobre esto indirectamente.

“¿Qué planeas hacer visitando los puntos de ocultismo de Gensokyo?”

“Bueno, verás, soy la presidenta del Club de sello secreto, que es básicamente un club de ocultismo. Simplemente estoy interesada en lo oculto”.

“¿No podría considerarse a Gensokyo algo ocultista desde el punto de vista del Mundo exterior?”

“… Tienes razón. Supongo que es verdad”.

Con esa ambigüedad, estaba seguro de que pasaba algo.

“¿Tu fascinación con el ocultismo tiene algo que ver con la situación en la que estás metida ahora?”

“Bueno, tiene algo que ver con mi situación. Es verdad que quiero hacer algo con eso de solo poder visitar Gensokyo en mis sueños. Sé que lo oculto está cambiando el mundo de Gensokyo, así que pensé que si podría hallar el motivo de por qué lo oculto se está manifestando, también sería capaz de cambiar mi situación. Y tal vez sería capaz de entrar a Gensokyo en una forma completa.

Sumireko era muy inteligente. Era posible que supiese la estructura del ocultismo más que nadie en Gensokyo. Habló sobre el ocultismo que era popular en el Mundo exterior y que se había dispersado artificialmente, lo oculto de la tecnología más moderna y lo oculto que se arrastraría hasta desarrollar su propia personalidad.

Eso era porque en lugar de creer en lo oculto, ella pensaba que la mejor manera de no verse influenciado por ello era entenderlo en profundidad. Por eso estaba buscándolo, dijo. Era una idea que no estaba presente en ningún habitante de Gensokyo.

Incluso sus teorías ocultistas habían provocado el alboroto ocultista de Gensokyo, e incluso hizo la predicción de que el incidente del ocultismo había sido provocado por una fuerza externa, y que en un futuro cercano vendría una ola destructiva que utiliza el poder de lo oculto.

Era extrañamente persuasiva. Incluso sintió que la falta de cuidado, el desinterés, de la gente del Mundo exterior se convertiría en la clave que rompería la barrera de Gensokyo, haciéndolo formar parte de lo oculto del Mundo exterior.

Una noche una semana más tarde, ella y la ermitaña se fueron de tour por los puntos ocultistas de Gensokyo, como prometió. Se ve que visitaron lugares como cementerios de templos y el santuario y otros lugares poco usuales, como la mansión del lago o la Montaña Youkai. Aparentemente, Kasen Ibara le había pedido a esos puntos que desempeñasen roles ocultistas para asustarla, convirtiéndolos en una prueba de valentía con el tratamiento VIP de seguridad garantizada.

Oyendo esto, me reí imaginando la expresión abatida de Sumireko mientras pensaba que una farsa como esta no era lo que ella había querido.

Continuará.

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