Capítulo 6: ¡Hay tres Sumirekos!

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¡¿Las leyendas urbanas llegan a su fin?!
¡¿Qué será de la primera delegada del Club del Sello Secreto?!

“Hace tiempo que no veo a Sumireko; ¿ha estado por el santuario?”

“Mmm, no… Ahora que lo dices hace tiempo que yo tampoco la veo. Entonces tampoco visita Kourindou, uh…”

“Entiendo. Supongo que ya no tiene motivos para visitar Gensokyo en sueños o simplemente se ha aburrido, lo cual pues… está bien. Aunque estoy un poco preocupado…”

 

El calor veraniego se había esfumado y Gensokyo estaba en pleno otoño. Reimu estaba visitando Kourindou, la tienda de curiosidades con un pobre sistema de ventilación.

Sería horrible pensar que alguien hubiese secuestrado a Sumireko o hubiese sido atacada por un youkai.

“Tienes razón; no hay forma de visitarla en el Mundo Exterior y tampoco podemos hablar con alguien que conozca su día a día. Es un coñazo, pero no hay forma de saber si está bien si no aparece ella directamente”.

“¿Y qué hacemos entonces? ¿Dejarlo estar?”

“Aunque venga del Mundo Exterior, una vez entra en Gensokyo es una humana más. Y mi deber es mantenerlos a todos a salvo. ¡Déjamelo a mí!”

Así respondió Reimu, con una confianza fútil.

 

Sopla el frío viento otoñal en el Santuario Hakurei. Es un punto de encuentro tanto para aquellos que resuelven incidentes como para quienes los causan.

“Nada, lo he intentado todo y todavía no hay pistas sobre ella. ¿Qué tal tú, Reimu?”

Marisa alzó las manos, derrotada.

“Lo mismo digo. Pero supongo que podemos tomarnos esto como prueba de que no visita Gensokyo y vive segura en su mundo”.

“Puede ser, pero también somos capaces de buscar hasta en el último rincón de Gensokyo. Quizás se la llevase el río, un youkai o haya sido enviada a vete tú a saber qué mundo paralelo sin dejar rastro”.

“Si hubiese desaparecido “sin dejar rastro” ni siquiera tendríamos constancia de su existencia. Sería como si nunca la hubiésemos conocido y no habría problemas”.

“Lo ves como si fuese un sueño que está yendo a peor, ¿uh?…. Eh, hablando de sueños…”

“¿Qué?”

“No tiene nada que ver, pero he oído que Sumireko se ha estado apareciendo en los sueños de mucha gente. Y no solo me lo ha dicho una persona”.

“¿Eh, en serio? Esta chica te marca más de lo que parece, ¿o no?”

“Me han contado que en estos sueños hacen un poco lo que les da la gana, causando alborotos y demás, a pesar de ser derrotados de forma justa. Y por algún motivo les pasa a muchos, incluidos aquellos que no suelen ver a Sumireko. Qué extraña coincidencia…”

En ese momento tanto Reimu como Marisa tuvieron el mismo pensamiento.

“No es posible… ¿verdad?”

“Bueno, no deja de ser una coincidencia… Tan coincidencia que hasta gente que no la conoce la está viendo en sueños…”

Dicho esto ambas fueron conscientes.

“¡¿Y si se ha perdido en el Mundo Onírico?!”

cola-6-2

Kourindou se ha convertido en el “cuartel general para la búsqueda de Sumireko Usami”. Toda la información que han reunido se ha escrito en una pizarra. Sus miembros son Reimu y Marisa. Y Rinnosuke.

“Ya entiendo, quieres decir que Sumireko se ha perdido en el Mundo Onírico que todos podemos ver. Pero, ¿no es el Mundo Onírico un lugar imaginario que está en tu cabeza?”

“Eso creo, pero lo he visitado muchas veces. Sin duda existe, pero quizás sea una contradicción llamarlo “realidad” cuando tanto la realidad como el Mundo Onírico son las dos caras de una misma moneda”.

Reimu está confusa ante todas estas cosas que no comprende. Y a Marisa no le va mucho mejor.

“Si estamos hablando del Mundo Onírico no podemos hacer una búsqueda sin más. Primero debemos confirmar que Sumireko esté ahí, que es de lo que venimos a hablar”.

Mientras decía esto, Marisa se giró hacia Rinnosuke.

“¿Tienes algo que nos permita tener cualquier sueño?”

“¿Cualquier sueño? Por supuesto”.

“¿En serio?”

“Hay algo así entre todos los objetos del Mundo Exterior”.

Rinnosuke desapareció entre una montaña de basura.

“Preguntaba solo por si acaso, pero ¡no puedo creer que el Mundo Exterior tenga algo capaz de controlar sueños!”

“Bueno, yo relajaría mis expectativas…”

Rinnosuke volvió con algo que parecía un antifaz para dormir.

“¿Qué es?”

“No sé muy bien cómo funciona pero se supone que si te vas a dormir llevando este antifaz tendrás sueños lúcidos. En un sueño lúcido puedes hacer que todo funcione acorde a tus deseos y por eso creo que podría servir para tener el sueño que quieras”.

Marisa juega con el misterioso antifaz.

“No lo entiendo, ¡pero suena guay! ¡Me lo pido!”

“Adelante. Aunque su efectividad es… bueno, ya lo verás”.

Quizás dado su desinterés por el antifaz, Reimu estaba garabateando un trozo de papel.

“¿Qué dibujas?”

“¿Sabes cuando la gente solía poner fotos de los sueños que querían tener bajo sus almohadas? Estoy dibujando a Sumireko”.

“¿E-en dónde se parece eso a Sumireko?”

No pude pensar nada bueno sobre ese dibujo. Quien pusiese eso bajo su almohada solo tendría pesadillas. Eso sí, a Reimu se la veía muy convencida así que no dije nada.

Tras esto ambas se fueron a casa con la esperanza de encontrarse a Sumireko en sueños.

 

Se reunieron de nuevo en el mismo lugar al día siguiente. Marisa estaba emocionada y Reimu un tanto cansada.

“¿Cómo ha ido?”

“¡Ah, este antifaz es genial! ¡Con él puesto está todo tan oscuro que nada me distrae para dormir! ¡Gracias a él me he despertado superrenovada!”

“Nah, dormí demasiado bien como para soñar. ¡Pero sí que estoy lúcida tras tanto descanso!1

Supongo que ese es otro punto de vista de un “sueño lúcido”.

“¿Y tú, Reimu? Pareces cansada”.

“Puse esta foto bajo mi almohada pero estaba demasiado cansada pensando “¡venga, sal ya!” que apenas he dormido…”

“Oh, qué mal suena eso. Quizás deberías probar a llevar el antifaz la próxima vez”.

Ambos planes habían fracasado. Pero, ¿qué podrían hacer en el caso de que se encontrasen con Sumireko en sueños? Es más, ¿es posible que alguien se pierda en el Mundo Onírico?

¿Por qué ambas están tan seguras de que su desaparición está relacionada con el Mundo Onírico?

“Ese mundo existe, he estado allí muchas veces”.

“¿Físicamente?”

“Sí, exacto. A veces es como el espacio exterior y otras no es muy diferente de la realidad”.

“Vale pero, ¿en qué te basas para afirmar que eso era el Mundo Onírico?”

“Ummm… Alguien allí me dijo “¡este es el Mundo Onírico!”

“¿Esa “soberana de los sueños” de la que me has hablado?”

“Sí, ella. Pero no es la única: otros habitantes de ensueño me lo han dicho también”.

“En ese caso, ¿no sería más rápido encontrar a esta “soberana” y preguntarle si sabe algo? Y así resolver el misterio de la desaparición de Sumireko”.

“Oh, claro”.

Reimu juntó las manos. Sin embargo, Marisa dijo: “es más difícil encontrarla”.

La reunión terminó con Reimu, sin apenas haber dormido, llevándose el antifaz y con Marisa llevándose a casa el supuesto dibujo de la supuesta soberana de los sueños. Rinnosuke pensó que la búsqueda de Sumireko era inútil.

 

*Cling cling*

Un visitante llegó a Kourindou mientras el crepúsculo otoñal asomaba su luz.

“Oh, pero si es la ermitaña… ¿Qué te trae por aquí?”

“Tengo que hacerte unas preguntas”.

La visitante era Kasen Ibara.

“¿Qué es?”

“¿Ha estado Sumireko viniendo a la tienda?”

“Oh, es sobre eso. No, no la he visto por aquí”.

“Tal y como pensaba. Parece que últimamente Sumireko se ha visto incapaz de tener sueños”.

“Oh, ¿en serio? Espera, ¿quieres decir que la has visto hace poco?”

“¿Eh? Eh, sí, supongo. Le va bien”.

“Eh… ah… entiendo. ¿Quieres decir que la has visto en el Mundo Exterior?”

“Lo dejaré a tu imaginación”.

Digamos que esta ermitaña ha hecho el viaje prohibido hacia el Mundo Exterior y ha confirmado la presencia de Sumireko. Entiendo, hacer eso es claramente la forma más fácil de manejar esta situación. Al menos sabemos que está de una pieza.

“Ya veo, me alegro de que Sumireko está bien. Hemos intentado buscarla con nuestros propios medios pero tras intentar esto y lo otro no hemos sido capaces de hallar rastro de ella. Incluso hemos pensado que podría estar atrapada en el Mundo Onírico…”

“¿Atrapada? ¿Qué quieres decir?”

“Bueno, ya sabes cómo es la imaginación hiperactiva de Reimu. Pero pensaba que Sumireko no visitaba Gensokyo porque estaba atrapada en un sueño”.

“Reimu no diría algo así sin motivo. Sin olvidarnos de que, si bien Sumireko está perfectamente, me ha dicho que no sueña mientras duerme y por ello ha sido incapaz de visitar Gensokyo. Probablemente esto esté relacionado con su intuición”.

“¿Sueños…? Parece relacionado pero, ¿no acabas de decir que Sumireko ya no tiene sueños? Eso es todo lo contrario a lo que piensa Reimu”.

“Si esto involucra a los sueños entonces desde la “realidad” poco podemos hacer. Tendremos que llamarla“.

“¿Llamarla?”

“A Doremy Sweet, la soberana de los sueños”.

 

Kourindou al día siguiente.

Kasen Ibara se había unido al “grupo para la búsqueda de Sumireko Usami”, quienes poco a poco estaban descubriendo la verdad.

“Reimu debería llegar pronto. Trae a Doremy consigo”.

“Y eso que dijiste que no sabías dónde estaba. Buen trabajo encontrándola”.

“Reimu se cabreó muchísimo dentro un sueño, gritando “¡sal de aquí!” y similares hasta conseguir que Doremy prometiese venir hasta aquí. Todo lo que necesitó fue ese antifaz de los sueños lúcidos”.

“Ya-ya veo. Así que el antifaz funcionó”.

*Cling cling*

“Perdón por la tardanza. Traigo a la soberana de los sueños”.

“Oh, buenos días. Soy Doremy Sweet, la soberana de los sueños”.

Reimu y Doremy entraron en la tienda. Con tan solo decir “soberana de los sueños” era como si una extraña atmósfera cubriese la tienda. Como si estuviésemos en otro plano.

cola-6-3

“Queréis hablar sobre Sumireko, ¿a que sí? Sí, es cierto que se ha perdido en el Mundo Onírico de Gensokyo, como también es cierto que su yo real ya no puede tener sueños”.

“¿Mmm? ¿Qué quieres decir?”

“Hay… unas terriblemente complicadas circunstancias respecto a sus sueños. Por ejemplo, ¿por qué solo es capaz de visitar Gensokyo mientras duerme?”

Así lo explicó la soberana de los sueños: para Sumireko, Gensokyo era el Mundo Onírico que siempre había ansiado. Al principio, visitar Gensokyo era como estar soñando. Pero cuando cruzó la Barrera y entró físicamente fue afectada por el “Incidente de las Leyendas Urbanas” y su cuerpo físico se dividió en dos, quedando parte de ella en Gensokyo, su doppelganger.

“Entonces, ¿Sumireko es dos personas?”

“Creo que siempre que duerme en el Mundo Exterior comparte consciencia con su doppelganger. Estos entes no pueden vivir sin su original, por lo que solo aparece mientras sueña”.

“Mmm, no lo entiendo del todo”.

Todo el mundo tenía cara de interrogación.

“Dejémoslo en que así ha sido hasta ahora. Y en realidad, no hay dos, sino tres Sumirekos: la Sumireko del Mundo Exterior, la Sumireko doppelganger de Gensokyo y la Sumireko onírica, la primera a la que visteis. En cuanto a qué está sucediendo ahora mismo… En resumen: la Sumireko onírica buscó gresca, robó el cuerpo físico del doppelganger y ahora está causando problemas por todo el Mundo Onírico. Como resultado la Sumireko real no puede tener sueños y por eso su doppelganger ya no visita Gensokyo”.

“Eso quiere decir… ¿eh? Um… ¿cuál es el problema y cómo lo solucionamos? Espera, ¿hay un problema siquiera?”

Reimu estaba visiblemente confusa.

“La Sumireko onírica está bajo la impresión de que ella es la Sumireko original y está intentando escapar del Mundo Onírico. Si tiene éxito entonces se cambiará con la real, olvidará que es una versión onírica y lo más probable es que comience un día a día normal. No hay ningún problema en particular”.

“Eh, ¿estás segura de que eso no es un problema?”

Marisa también estaba desconcertada.

“El problema es que los habitantes de ensueño pueden ser demasiado susceptibles. Piensan “si tú puedes tener un cuerpo real, ¿por qué nosotros no?” y están intentando detenerla por pura envidia. Ahora mismo el Mundo Onírico está lleno de agresivas pesadillas. Cuando te despiertas de una estás empapado en sudor y supongo que ese es el problema de esta situación, en caso de existir”.

 

Todos permanecieron en silencio. Consideraban que le faltaba algo a la explicación de la soberana de los sueños. No estaban seguros de si Sumireko estaba desaparecida o no. Totalmente inseguros de si había solución o no, sintieron la necesidad de un cierre.

“¡Co-como sea! Entonces Sumireko no está desaparecida y tampoco ha sido atacada por un youkai. Bueno, entonces no ha pasado nada; ¿no podemos pensar en ello de esta forma?”

Reimu aireó sus pensamientos.

“No tengo ningún problema”.

“A-ah, perfecto. Entonces esto no nos incumbe”.

Reimu se resignó.

“¡E-ey! ‘No es justo! ¡¿No recuerdas quién me lió con todo esto mientras gritaba “¡debemos salvar a todos los humanos de Gensokyo!”?!”

“Pero eso es lo que estamos haciendo. Si no hay ningún incidente, ¿de qué hay que salvarlos…?”

 

“Un momento”.

Kasen Ibara interrumpió.

“Basándonos en lo que acabamos de oír todavía queda un humano por rescatar”.

“¿Quién?”

“El doppelganger de Sumireko. La llamamos así pero no es muy diferente de la Sumireko real, ¿verdad? Eh, Doremy, ¿qué le ocurrirá al doppelganger si la Sumireko onírica toma el control sobre la Sumireko real?”

“Oh, veamos… Creo que dado que la Sumireko onírica ha robado el cuerpo del doppelganger y está intentando alcanzar el Mundo Exterior eso dará a luz a dos Sumirekos en la realidad. Lo más probable es que, cuando se encuentren, una sea aniquilada. Es más, considero que Sumireko no volverá a visitar Gensokyo nunca más porque su doppelganger ya no existirá”.

Doremy dijo esto con una sonrisa.

 

Tras esto, el “cuartel general para la búsqueda de Sumireko Usami” cambió su nombre a “cuartel general para salvar al doppelganger de Sumireko Usami” y continuó su estrategia.

Aunque como solo uno de sus miembros podía interactuar libremente con el Mundo Onírico todos sus planes se resumían en “que lo haga Doremy”.

“Si bien el plan más simple sería derrotarla en el Mundo Onírico y esperar a que una nueva Sumireko onírica se manifestase, por algún misterioso motivo se ha vuelto muy fuerte, llegando hasta niveles absurdos, y los métodos usuales no funcionarán. Quizás la creencia de que es la real es la que le ha proporcionado ese intenso sentimiento de no querer ser derrotada y quizás alguien más ha estado actuando en la sombra….”

“¿Acaso no eres la soberana de los sueños. ¿No puedes simplemente rehacer el sueño a la fuerza?”

Reimu parecía frustrada.

“No puedo interferir hasta ese extremo. Quizás me llame soberana, pero me parezco más al encargado de un zoo lleno de habitantes de ensueño. Un encargado no puede hacer un nuevo animal, pero yo podría estimular al resto de habitantes para que peleasen contra ella…”

“Vale, entonces supongo que nuestra única opción es conseguir a alguien fuerte que la venza por nosotros. ¡Oh, ya sé! Si queremos ganar, será mejor que hagamos trampas ¡y que todos la ataquen a la vez!”

“Bueno, supongo que podría preguntarles pero que ocurra o no depende de los caprichos de los habitantes de ensueño. No dejan de ser espíritus libres”.

“Odio tener que dejárselo a los demás… ¿No hay otra forma?”

Rinnosuke, que había estado sumido en sus pensamientos todo este tiempo, habló.

“Por cierto, ¿qué le está pasando a la Sumireko de Gensokyo? A quien hemos estado llamando la Sumireko doppelganger”.

“Bueno, la Sumireko onírica ha robado su cuerpo y ahora es un espíritu incorpóreo, incapaz de actuar o moverse. ¿Por qué lo preguntas?”

“¿Existe alguna forma de que pueda llegar al Mundo Onírico?”

“No es imposible pero… espera, ¿acaso…?”

“En ese caso, ¿no es Sumireko la única que puede resolver su propio problema? Dejemos que decida quién es la real y quién se merece un cuerpo”.

Reimu parecía presa del pánico.

“Entonces dudo que Sumireko vuelva a visitar Gensokyo. No veo el problema, intentémoslo”.

Doremy sonrió.

“Perfecto, por qué no. Este no es problema de la Sumireko del Mundo Exterior; nunca ha desaparecido. Lo que tenga que pasar, que pase”.

 

Habían pasado tres semanas desde que visité Gensokyo.

Por algún motivo empecé a ser incapaz de tener sueños y por eso no podía visitarlo. Pero nada había cambiado en ese periodo de tiempo: Kourindou estaba igual que siempre.

“Ah, sí que ha pasado mucho tiempo, ¿verdad? ¡Qué fresco hace en Gensokyo!”

“Oh, ¿todo bien? Estaba preocupado”.

“Empecé a dejar de tener sueños. Pensé que sería un trastorno del sueño así que fui a ver a un médico pero entonces empecé a tenerlos de nuevo. Todavía no sé por qué y eso me da un poco de miedo”.

“Exacto. Lo único que sabes es que has peleado y vencido a algo en tus sueños”.

“? Hablando de pelear, estuve viendo fotos en mi móvil y, mira, esta es Reimu, ¿verdad? Y también hay muchas otras fotos, todas relacionadas con peleas youkai… Alguien ha debido de usar mi móvil, ¿no?”

La galería estaba llena de danmaku y youkai que nunca había visto. Había constancia de un montón de cosas.

“Oh, qué foto danmaku más terrible”.

“¡Es fantástica! La próxima vez tendré que llevarme una vieja cámara y sacarle fotos a todo el mundo. ¡Quizás me vuelta famosa en Instagram!”

Además de fotos, en mi móvil también había un diario que no escribí. Tras leerlo no pude explicar por qué pero tuve la sensación de que todo este tiempo no he estado soñando, sino teniendo pesadillas.

 

Continuará.


Notas de traducción

1: Juego de palabras entre “sueño lúcido” (明晰夢 meiseki-mu) y “ser alguien coherente y racional” (頭脳明晰 zunoumeiseki).

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