Capítulo 1: Los recuerdos del sabio

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La Luna brillaba sobre Gensokyo a principios de verano, bañando la tierra con una luz fría y blanca. Como para los youkai la luz de la Luna es mucho más brillante que la del Sol, iluminaba cosas que normalmente eran incapaces de ver.

En noches como esta, los youkai merodean los caminos nocturnos que ilumina la Luna, esperando, al acecho, a humanos a los que atacar. Los youkai pueden ver perfectamente bajo la luz de la Luna, pero los ojos humanos están cegados por la oscuridad. La gente no puede ver bien un camino en la oscuridad, y no pueden decir fácilmente si lo que tienen en frente es un humano, un youkai o solo una piedra.

Por lo tanto, la mayoría de las personas no viajan por la noche. Y como siempre, la mayoría estaban encerrados en sus casos, por lo que nadie reparó en el objeto misterioso que cayó del cielo aquella noche.

¿Qué era eso que había caído del cielo? A una distancia de diez brazas (unos 18 metros) o más, parecía un trozo de tela revoloteando, casi igual que cierto youkai de una historia para niños, volando libremente en el cielo nocturno antes de desaparecer por encima del santuario.

CiLR1-1

Hoy es el día del Festival lunar mensual (Reigetsusei). Este festival se lleva a cabo por la noche, cuando la Tierra y la Luna llena están en su punto más cercano. El festival utiliza objetos redondos, como el dango, para simular lunas llenas falsas en un intento simbólico de mantener lejos a la Luna llena. Si la Luna está lejos, los emisarios lunares también estarán lejos. Por supuesto, yo fui la primera que ideó este festival.

Ahora, los conejos deben estar en el jardín, golpeando el arroz para el dango. El dango que hacen tiene mezclado varios tipos de medicina, siguiendo mis instrucciones. Estas medicinas son importantes por dos razones. Una de ellas es que, si bien decimos que el conejo de la Luna machaca tartas de arroz, en realidad está haciendo una medicina; la otra es que es probable que los conejos se metan un poco de dango en la boca a escondidas mientras lo hacen. Dado que el dango tiene dentro una medicina que hace que los conejos se emocionen más, el festival estará mucho más animado si comen un poco, tal y como espero que hagan.

Vi por primera vez la tela resplandeciente en el cielo oriental mientras escuchaba el canto de los conejos y contemplaba el cielo. La tela brillaba con una luz pálida. Como la sabia de la Luna, Eirin Yagokoro, lo sabía. Sabía que brillaba con la misma longitud de onda que la luz de la Luna. Sabía que era un velo lunar.

“Disculpa. Maestra, el festival ha terminado sin percances”.

Una de las conejas entró en mi habitación. Llamada Reisen Udongein Inaba, es una coneja lunar que me llama maestra. Su nombre real es simplemente Reisen, pero como ahora vive en la Tierra, le di un nombre escrito de manera similar a la gente que nace aquí.

Inicialmente, huyó de la Guerra Lunar, pero ocultó el hecho de que se topó con esta mansión por accidente. Todos los conejos lunares, ella incluida, tienen la capacidad de comunicarse entre sí a través de largas distancias. Creí que ocultando su existencia podría obtener información sobre la Capital Lunar.

Ha sido, de hecho, de gran ayuda para mí. Ha hecho mucho ayudándonos a asegurar que podamos seguir viviendo seguras en la Tierra.

“Ha sido demasiado rápido, Reisen. Espero que no te estés escaqueando porque últimamente todo está muy tranquilo”.

“Por supuesto que no. Hemos tomado precauciones, como siempre, para asegurarnos de que el festival terminaba sin complicaciones. Los conejos terrestres estaban felices de comer su ración de dango”.

“Bueno, bien trabajo. Oh, ¿dónde está la otra chica?”

La expresión de Reisen se oscureció un poco al oír mi pregunta.

“¿Te refieres a Tewi? Tewi está por ahí, jugando en algún lugar, como siempre. Es más fácil que desaparezca en el día del festival”.

La princesa de la Luna, Kaguya, vive en Gensokyo, oculta durante más de mil años para que el resto no pudiese encontrarla.

¿Que por qué ha tenido que estar tantos años escondida? Es debido al grave pecado que cometió y que la condenó a una vida de huida constante de los emisarios de la Luna. Si los humanos supiesen de su existencia, para la Luna sería fácil encontrarla. Eso es lo que pensábamos.

Como una de las pocas aliadas de la princesa Kaguya, siempre he estado a su lado apoyándola con mi conocimiento. Afortunadamente, en Gensokyo hay un lugar llamado Bosqué de bambú de los perdidos, donde incluso los youkai se pierden. Preparé para la princesa una mansión en las profundidades del bosque, donde nadie podría encontrarla fácilmente. Es este lugar, Eientei.

Eientei es un edificio poco usual. Siempre y cuando los humanos no lo encuentren, su historia no avanza. Es producto del control sobre la eternidad de la princesa y de mi propio conocimiento. Que la historia de la mansión nunca avance significa que nada de lo que ocurra aquí será recordado como suceso.

Viví durante mucho tiempo con la princesa en una mansión donde la historia se había parado por toda la eternidad. Durante los primeros cientos de años, vivimos nuestras vidas en secreto y prestamos poca atención al paso del tiempo, pero… Un día, una solitaria youkai conejo apareció, y todo cambió.

Todavía no sé cómo la coneja nos encontró, pero este fue el primer suceso de Eientei desde que se construyó.

La coneja nos contó que estaba a cargo del bosque de bambú y parecía que siempre supo que estábamos viviendo allí. Al verme alarmada, nos dijo que no tenía intención de convertirse en nuestra enemiga, pero que nos ayudaría a asegurar que ningún humano se acercase nunca si compartíamos nuestro conocimiento con los conejos.

Ese youkai conejo se llamaba Tewi Inaba, y ahora vive en Eientei.

“Sí, esa chica siempre ha sido un espíritu libre”.

“Es una molestia. Se ha ido sin más, a pesar de que la limpieza del festival no está terminada. Y, por supuesto, todos los conejos terrestres han escapado con ella, por lo que ahora tengo que hacer yo sola toda la limpieza. De todos modos, ¿qué ha aprendido de ti si no puede ni quedarse a limpiar?”

Con Reisen siendo tan abusiva, decidí que lo mejor sería recordarle que Tewi llevaba en Eientei mucho más que ella, pero añadí que hablaría con ella más tarde, haciéndolo sonar como si un terrible castigo le aguardase a Tewi.

“Bueno, como sea, por favor, ve a buscarla más tarde”.

“Vale, pero… Esto lleva un tiempo rondándome la cabeza pero, maestra, ¿no te portas demasiado bien con ella? Le haría bien que la regañases de vez en cuando. No me escucha, pero pienso que a ti sí podría escucharte”.

“Ajaja. Por desgracia, tampoco me escuchará a mí”.

“¿Qué, en serio? ¿Entonces por qué seguimos haciéndonos cargo de ella?”

Era obvio que Tewi no era un simple youkai conejo. Todos los conejos terrestres escuchaban todo lo que decía. Aunque no había nada que dignificase su apariencia, la idea de ser capaz de controlar a un gran número de conejos a voluntad me hacía pensar en un ermitaño que había alcanzado la iluminación.

“Los conejos terrestres solo le hacen caso a Tewi. ¿Sabes lo que eso significa?”

“¿Que Tewi es la más poderosa de entre todos los conejos terrestres?”

“Sin Tewi, no seríamos capaces de utilizarlos, lo cual sería un problema”.

Me ocurrió algo preocupante mientras mantenía esta conversación. Ese rayo de luz era sin duda un velo lunar. La Luna no enviaría a alguien por sí mismos, pero… No entiendo la situación. Estoy segura de que Tewi también la vio, y por eso ha desaparecido.

“De todos modos, durante el festival no pasó nada extraño, ¿no? Digamos que, por el santuario, por ejemplo”.

“¿Por el santuario? No… ¿Algo va mal?”

“Quizás. Con suerte, será nada”.

El velo lunar es uno de los numerosos vehículos que permiten viajar entre la Tierra y la Luna llena. A menudo es confundido con los mantos divinos de un ángel, pero éste se refiere a piezas de ropa construidas a partir de tejido con anti-masa, mientras que el velo lunar es una prenda con cero masa con luz lunar entrelazada con el material. Son cosas completamente diferentes.

Dado que el velo lunar carece de masa, es inverosímil que cayese a la Tierra por sí mismo, incluso si hubiese una corriente de aire hacia abajo. El de hecho de que se estaba cayendo indicaba que alguien lo estaba utilizando. Todavía no sabía quién era esa persona, amigo o enemigo. De lo que estaba segura era que no tenía ningún deseo de ser descubierta por un emisario de la Luna y verme forzada a una vida de fugitiva de nuevo.

La historia congelada de Eientei solo había empezado a moverse de nuevo tras los incidentes tres o cuatro años antes. Pero una vez comenzó, ya no había vuelta atrás.

Una vez que nuestra historia empezó a moverse de nuevo, volvimos a vivir nuestras vidas anhelando cómo habían sido las cosas, al igual que los humanos. Sin embargo, no teníamos ningún deseo de volver a atrás cuando nuestra historia se detuvo.

“¿Maestra? ¿En qué estás pensando? Todavía tengo que limpiar el festival, así que debería irme por ahora. Si Tewi no vuelve pronto, iré a buscarla”.

“Ah, sí. Hazlo por favor”.

Y Reisen se marchó de la habitación.

Quizás fue porque ya había visto el velo lunar antes, pero recordé cosas que ocurrieron hace mucho, mucho tiempo, cuando vivía en la Capital Lunar como la sabia de la Luna. En aquel entonces, fui la líder de un grupo de emisarios que viajaron entre la Tierra y la Luna. También fui la profesora de dos princesas hermanas desde muy temprana edad — ajenas a la princesa Kaguya, con quien vivo ahora.

Las dos princesas eran mis parientes lejanas. En términos humanos, una era la mujer de uno de mis resobrinos, mientras que la otra era la mujer de su hijo1. Eran relaciones bastante distantes, pero serví como tutora de ambas. La hermana mayor fue bendecida con una buena suerte natural y nunca tuvo que lidiar con algo difícil, mientras que la hermana pequeña era extremadamente perspicaz y parecía absorber todo lo que decía. Se pensaba que algún día dejaría a los emisarios de la Luna en sus manos.

Pero tras el gran crimen de la princesa Kaguya y su consecuente exilio a la Tierra, la Luna atravesó un gran cambio.

Bueno, eso no es del todo exacto. Yo era la autora de ese crimen. Tenía demasiada confianza en mi conocimiento. Y, debido a mi exceso de confianza, cometí un error menor.

Ese error menor fue darle el elixir de Hourai, eso es, el elixir de la inmortalidad y eterna juventud, a la princesa Kaguya. Hice el brebaje prohibido y la princesa se lo bebió y se volvió inmortal. Y por lo tanto, fue expulsada de la Capital Lunar.

Me arrepentí de mis acciones y, como resultado, cuando llegó el momento de traer a Kaguya de vuelta a la Luna, engañé a los emisarios y la rescaté. Y nos ocultamos juntas en la Tierra.

Aquellos que utilizan el elixir de Hourai se contaminan al igual que los humanos. Yo sabía que incluso si Kaguya pudiese volver a la Capital Lunar, no podría vivir una vida normal. Decidí que expiaría mi pecado ayudando a encontrar un lugar en la Tierra donde ella pudiese vivir una vida fácil como una humana.

Dicho sea de paso, el día antes de partir a la Tierra en mi calidad como emisaria de la Luna para recuperar a Kaguya, dejé el servicio de los emisarios lunares en manos de las dos hermanas que habían estado bajo mi tutela. Mil años han pasado desde entonces, pero no me sorprendería saber que todavía están enfadadas por mi repentina marcha hace tanto tiempo.

“¡Disculpa, maestra!”

Reisen irrumpió en la habitación.

“¿Qué ocurre? Estás muy nerviosa”.

“No, no es nada importante. Tenemos vista. Ella también está nerviosa, así que supongo que se me ha pegado”.

“¿Un visitante, a esta hora? ¿Es un paciente de emergencia?”

“No, es esa problemática sacerdotisa otra vez. Al igual que la última vez, ¿no? Apareció de repente en mitad de la noche…”

La imponente figura de una chica humana con los brazos en jarras nos esperaba en la entrada. Reimu Hakurei, la sacerdotisa del Santuario Hakurei, que yacía en el borde oriental de Gensokyo.

“Por fin estás aquí, alienígena. ¡Una de tus compañeras está herida y refugiada en mi santuario! Haz algo al respecto”.

No importa a dónde vaya, esta sacerdotisa parece empezar las conversaciones con palabras de enfado. Los arrebatos emocionales no son una manera de empezar conversaciones significativas, pero los humanos parecen no entender esto.

“¿Una compañera? ¿Herida?”

“Eso es, tengo una coneja herida en el santuario. Ve a traerla de vuelta o algo”.

“Espera un momento, Reisen, ¿pensé que habías dicho que el festival terminó sin problemas?”

“Eh, sí, eso es, nadie resultó herido”, respondió Reisen.

“Mmm, ¿quizás estaba hablando de ella (Tewi), entonces?”

Tan pronto como dije eso, una gran voz sonó desde detrás de Reimu como respuesta.

“No sé nada sobre alguien resultando herido. He estado escuchando la conversación, pero por lo que yo sé ninguno de nuestros conejos está desaparecido”. Solo la parte superior de Tewi se podía ver asomándose desde la vegetación tras Reimu. Parecía que incluso Reimu no se había dado cuenta de que estaba allí.

Esta no era la primera vez que Tewi había utilizado este truco. Estaría a tu lado antes de que te dieses cuenta, y desaparecía con la misma rapidez. Aun así, siempre estaría cerca cuando la necesitases.

“¡Ah, Tewi! ¿Dónde has estado? Bueno, supongo que aún no he empezado a buscarte”. Reisen empezó a quejarse de nuevo, pero Tewi no tenía en mente prestarle ningún tipo de atención.

“*Bostezo* Bueno, por alguna razón los conejos siempre están muy emocionados cuando termina el festival, pensé en evitarlos”.

Tewi puso la mano en la parte posterior de su cabeza mientras le daba énfasis a “por alguna razón”. Probablemente conociese la medicina que pongo en el dango para que los conejos se emocionen más.

“Bueno, estoy muy cansada. Me voy adentro a descansar”. Tras esto, anduvo hasta la entrada como si fuese a entrar. Tomé la oportunidad de preguntarle acerca lo que me estaba molestando antes.

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“Ah, espera un momento. Tewi, ¿has visto algo interesante durante el festival de esta noche, cerca del este del santuario?”

Tewi se detuvo a pensar eso un momento. “… Ama-no-Iwato Wake-no-Mikoto2. Vi a un dios que hacía mucho que no veía”, dijo, y se dirigió a la mansión.

Puesto que la habíamos interrumpido, llevé a Reimu a la sala y le pedí a Reisen que colocase un poco de té.

“Quizás diga que no sabe nada sobre ello, ¡pero es un hecho que hay un youkai conejo herido durmiendo en mi santuario!”

“Bueno. No hay ningún youkai conejo que Tewi no conozca, así que si dice que nadie resultó herido, pienso que probablemente tenga razón…”

“¿Sería tan extraño pensar que ha aparecido un youkai conejo que nadie conoce? Ya sabes, los youkai aparecen como ratas”.

Eso no puede ser cierto. Es mucho más difícil que un youkai nuevo nazca en forma humana.

“Y este youkai conejo, ¿ha dicho algo?”

“Solo ha estado gimiendo. Mmm, tenía un tipo de manto largo…”

El youkai conejo del que Reimu habla seguramente ha venido desde la Luna. Era muy probable que fuese a quien vi utilizar el velo lunar. 

Tenía mis dudas acerca mostrarle a un conejo de la luna nuestra residencia actual. En gran parte fue debido a los comentarios que Reisen había hecho, “parece haber empezado un gran revuelo entre los selenitas de la capital”. Si ahora se me hiciese salir a la luz pública, probablemente sería utilizada por un bando u otro para aumentar su influencia. No tenía ninguna intención de verme envuelta en cualquier tipo de conflicto.

“Mmm, te aconsejo que tengas cuidado con ese youkai conejo. Creo que estás siendo engañada por un zorro o un tanuki”.

“¿Eh?”

“Es cierto que Tewi conoce a todos los youkai conejos. Si Tewi dice que ninguno resultó herido, el del santuario debe ser falso”.

“Y-ya veo, quizás sea cierto. Si todos los youkai conejos están bien, entonces seguramente sea cierto. No me resultaba muy familiar…”

“Si es falso, sus heridas también lo serán, entonces. Quizás se lo esté comiendo todo mientras hablamos. Si no vuelves rápido, quizás se haya ido para entonces”.

“!! T-tienes razón. ¡Debo darme prisa!”

Reimu se levantó y se fue con una expresión agitada.

“El té está listo… ¿eh?”

Para cuando Reisen había vuelto de preparar el té, la sacerdotisa ya se había desvanecido en la noche.

“Maestra, ¿ya has terminado de hablar con la sacerdotisa?”

“Sí. Cuando le conté que probablemente fuese un zorro o un tanuki, volvió a casa a toda velocidad”.

Una expresión de duda apareció en la cara de Reisen.

“Un zorro o un tanuki… ¿Por qué le has mentido de esa manera? Si eso fue lo que ocurrió, seguramente hubiesen tomado la forma de un humano. ¿Qué conseguirían si fingiesen ser un youkai conejo?”

“¿B-bueno? Reisen. No te sorprendas demasiado y escucha lo que tengo que decir”.

“Vale”.

“El youkai conejo del santuario seguramente sera un conejo lunar, como tú”.

“¿Qué? ¿Cómo lo sabes?”

“No te lo conté antes, pero durante el festival vi a alguien bajar a la Tierra, cerca del santuario, utilizando un velo lunar”.

“!?”

Reisen había utilizado un velo lunar cuando voló de la Luna hace años. Su velo lunar continúa en Eientei, pero ha sido sellado porque no tiene intención de volver.

Hay muchas maneras de viajar entre la Tierra y la Luna, pero como el velo lunar es la más simple, también es la que más tiempo consume. Es un método utilizado principalmente por los conejos lunares.

“No entiendo por qué ha decidido bajar, así que no quiero que conozca nada sobre Eientei. Por eso eché a la sacerdotisa con esas mentiras”.

“Quieres decir, ¿hay un conejo lunar…. ahora mismo en el santuario?”

Tal vez fuese uno de los conocidos de Reisen. Aun así, trayéndola al redil tan rápido sería un problema. Nadie sabe qué podría pasar. Yo era una fugitiva a la huida de los emisarios de la Lunar, y Reisen voló de allí durante la Guerra Lunar. Básicamente, ninguna de las dos queríamos ser encontradas.

“M-me pregunto qué ha pasado. Qué deberíamos hacer. Me pregunto si también seré castigada…”

Reisen se había olvidado de colocar el té de antes, y podía verlo temblando en sus manos.

“Reisen, no hay nada de lo que tengas que preocuparte. Hazlo tal y como te digo y no le pasará nada a Eientei, estoy segura”.

“P-pero, primero, ¿qué deberíamos hacer?”

“Primero quiero que dejes el té en el suelo y lo bebas lentamente”.

La sonrisa de Reisen volvió, y se bebió lentamente un poco de té. Una vez recuperó la compostura, también volvió su pregunta de “¿qué debemos hacer?”

“Primero, deberías preguntarle a los conejos de la Luna y tratar de conseguir algo de información”.

“Sí, entiendo”.

“Hace tiempo dijiste que una nueva fuerza estaba intentando ejercer poder en la Luna. Me gustaría que averiguases todo lo que pudieses sobre esa fuerza o quién está detrás de ella”.

“Eso es fácil. Aun así, la información es tan buena según de qué conejo provenga”.

A los conejos les encantan las mentiras, los cotilleos y los rumores, así que es difícil tomarles la palabra en todo lo que digan. Sin embargo, no hay humo sin fuego y por lo general hay algo de verdad en el corazón de cualquier rumor.

“Pero no debes hablarle a la coneja del santuario. Incluso si intenta hablar contigo”.

“Pero, ¿por qué?”

“Porque eso solo empezará más rumores. Asegúrate de hacerlo como te digo. Quién sabe qué pasará si no”.

Reisen se marchó de la habitación y empezó a hablar mientras miraba la Luna llena. Este método parece dudoso para los no experimentados, pero así es como los conejos se hablan entre sí a largas distancias. La miré y planeé nuestro próximo movimiento.

Simplemente, ¿qué podría ser esta nueva fuerza que intenta conseguir el control de la Luna?

Si fuese una influencia de los humanos del Mundo exterior, al igual que en la última Guerra Lunar, no sería un problema. Hace mucho tiempo los humanos llegaron a la superficie lunar y la nombraron como suya colocando una bandera. Probablemente estuviesen impresionados por su propia ciencia y llegaron a creer que la Luna era realmente suya.

Pero, si sabes hacia dónde mirar, el progreso tecnológico de la Luna es muy superior al de la Tierra. Los humanos hablaron de construir una base en la Luna, pero al final volvieron a casa antes de decidir en qué lugar o incluso antes de conseguir los medios para hacer algo así. Fue una terrible derrota para ellos.

Los alunizajes humanos fueron vistos como un gran éxito en el Mundo exterior, pero no sus fracasos. Los humanos seguían perdiendo tras su primer alunizaje, así que eventualmente dejaron de volver a la Luna. Y nosotros, quienes mantuvimos el contacto con la Luna, sabemos que cada vez que intentaron establecer una base, fallaron.

Los humanos rara vez aprenden. De hecho, parece que están dando pasos hacia atrás. Incluso si los humanos decidiesen lanzar otra expedición, no crearía demasiado revuelto en la Capital Lunar.

Sin embargo, parece que esta vez no es un problema con los humanos. Tengo la sensación de que ha aflorado algún tipo de problema interno.

“Um… Eirin. Hay mucho ruido esta noche, ¿verdad? Me pregunto qué está ocurriendo”.

Detrás de mí habló una inesperada y suave voz. Era Kaguya Houraisan, princesa de la Luna y la señora de Eientei.

“Kaguya… Parece ser que ha podido ocurrir algo de repente en la Capital Lunar”.

“Mmm. Así que, después de todo, eso era un velo lunar”.

“Ah, ¿tú también lo viste?”

“Lo hice, pero no sabía decir qué era, así que no pensé demasiado en ello. Aunque era muy hermoso”.

Kaguya tenía una personalidad muy relajada para ser una fugitiva. Esto no siempre fue así… Quizás ha sido debido a llevar una vida tranquila tanto tiempo.

“Parece ser que un youkai conejo herido fue quien utilizó el velo. Ahora está en el santuario”.

“Mmm, un youkai conejo solitario… Esto ha ocurrido antes, hace mucho tiempo”.

“¿Hace mucho tiempo? Ah, te refieres a Reisen”.

“En aquel momento ambas desconfiábamos. Pero al final resultó en no ser ningún tipo de problema”.

Había Luna llena, como la de esta noche, en la noche que Reisen llegó a esta mansión hace 30 años. Cuando Tewi, quien vigilaba el bosque, nos contó que había aparecido un intruso de la Luna, nos pasamos bastante tiempo preocupándonos sobre si deberíamos conocerla o qué deberíamos hacer.

“Eirin, en aquel momento estábamos preocupadas, pero estamos mejor tras haberla conocido. Reisen es una aliada de verdad. Así que, ¿por qué no ir a conocer a este conejo youkai también?

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“Kaguya, no pareces ser consciente del todo de tu posición como fugitiva. No creo que fuese tan fácil librarnos si los emisarios lunares nos encontrasen. No hay nada malo en un poco de precaución”.

Kaguya simplemente respondió “Eirin, te encanta preocuparte”, y empezó a beber un poco de té.

“Bueno, entonces, ¿por qué decidiste encontrarte con Reisen?, preguntó”.

“Porque quería saber qué estaba pasando en la Luna. Después de todo, los conejos lunares tienen ese tipo de habilidad especial”.

“¿No pensaste en qué pudo haber ocurrido si ella hubiese decidido volver con los emisarios de la Luna?”

Por supuesto que lo hice. De hecho, es la razón por la que ahora estoy siendo tan cuidadosa.

“Si decidiese ponerse en mi contra, entonces un simple conejo no sería demasiado para mí como para…”

“Qué fría”.

Me di cuenta de que Reisen había desaparecido desde fuera de la ventana. Debe de haber terminado su conferencia con la Luna.

“Discúlpame. Ah, la princesa Kaguya también está aquí”.

“Ah, Reisen. ¿Has terminado tu conferencia con la Luna?”

“Sí. He encontrado algo importante”. Reisen le echó una mirada furtiva a Kaguya.

“Ummm… ¿Quizás debería volver luego?”

“Por favor, continúa. Kaguya sabe la mayor parte de lo que está ocurriendo”.

“Entiendo. Bueno, empezaré con el estado actual de los problemas en la capital. Básicamente, hay un gran revuelo sobre el descubrimiento de rastro de invasores de la Tierra”.

“¿Invasores de la Tierra? Pensé que esto era algún tipo disputa interna, pero… Parece ser otra vez el trabajo de los humanos del exterior”.

De acuerdo con Reisen dijo, parecía haber otra invasión desde la Tierra. El objetivo de los invasores parece ser ocupar la Capital Lunar”.

“Lo cual está bien, pero lo siguiente es el verdadero problema”.

“Ahora, por favor, no hagas ese tipo de suposiciones”.

“Hay un rumor que dice que algunos de los conejos lunares están ayudando a los invasores, y los conejos están siendo puestos a prueba injustamente, uno tras otro”.

“Terrible… Es como algún tipo de caza de brujas”, dijo Kaguya mientas bebía su té.

Podía ver hacía dónde llevaba esta conversación. Si estaba en lo cierto, Reisen también conocía la gravedad de lo que estaba diciendo.

“¡Y todos están hablando de mí como si fuese algún tipo de espía! Todo debido a mi conexión con la Tierra”.

Tal y como pensaba. Bueno, no hay nada que hacer. Originalmente, Reisen traicionó a la Luna y vino aquí, y todavía habla con otros conejos de vez en cuando.

“Ya veo. Creo que ya sé quién es el conejo que está en el santuario”.

“¿Qué? ¿Cómo lo puede saber?”

“Bueno, o bien es alguien que está huyendo porque ha sido acusada erróneamente de ser una espía anti-selenita o realmente lo es. Lo que podría hacer que valiese la pena intentar conocerla…”

“Ah, cierto, una última cosa… Los invasores se suponen que son…”

Reisen estaba un poco extraña. Naturalmente, imaginé lo que iba a decir.

“No tienes por qué decirlo, Reisen. Por supuesto, las invasoras somos Kaguya y yo, ¿verdad? Si Reisen es la espía, por supuesto que nosotros seríamos el cerebro”.

El sonido del viento a través del bosque de bambú parecía el sonido del movimiento de las olas en el mar.

Kaguya se quedó sin habla. Bueno, por supuesto, Kaguya había presupuesto de manera optimista que la gente de la Luna sería capaz de volver a aceptarla pronto. Incluso si esa suposición era ingenua, no es innatural experimentar un poco de desesperación después de ser golpeado con tales sospechas injustificadas. La simple idea de volver a esconderse de los humanos y moverse de un lugar a otro resulta preocupante.

Reisen, visiblemente agitada, me imploró:

“¡Maestra! ¿Qué deberíamos hacer?”

“¿No te lo dije antes? Si lo haces tal y como te lo digo, no habrá nada de lo que preocuparse. Tuve en cuenta algo así en mis planes”.

No era solo una mentira para calmarla. Me imaginé que llegaría un día como este, que algún día alguien aparecería en la Luna que desease intentar utilizarnos para sus propias ambiciones.

“Primero, reúne información. Consigue saber si realmente hay algún invasor y, si así es, quiénes son. Debemos permanecer ocultas hasta que sepamos eso”.

“Pero, y si un asesino viene de la Luna…”

“No serán capaces de encontrar este lugar. Tewi se asegurará de ello. Además, tengo mis propios aliados entre los emisarios de la Luna”.

Reisen parecía sorprendida. “¿Aliados…?”

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“Sí. Probablemente sea su líder ahora mismo”.

Aunque, para ser sincera, estaba un poco preocupada por si realmente sería aliada o no.

No me he encontrado con ninguna de esas dos princesas desde el día en el que me fui hace mil años. Aun así, espero que quieran escuchar qué es lo que tiene que decir su antigua tutora. La más joven era particularmente perspicaz, pero no tenía otra alternativa a depender de ellas.

“Bueno, eso es tranquilizador, pues”.

“Pero, al contrario que tú, Reisen, no tenemos manera de mantener el contacto. No me importaría que tuvieses que retransmitir nuestros mensajes, pero eso llevaría a la creencia de la teoría de que eres un espía”.

La expresión de Reisen se volvió seria.

“Eso está bien. Algunas personas ya piensan que soy una espía, así que no me importa si más gente lo hace”.

“A ti quizás no, pero a nosotras sí”.

“Entonces… ¿Qué deberíamos hacer?”

“Le preguntaremos a la coneja del santuario qué está pasando. Será lo mejor para nosotros si decide cooperar”.

Reisen juntó sus manos y exclamó: “¡oh, me había olvidado de ella!”

“Esa coneja tiene un velo lunar, así que puede volver a la Luna. Haré que entregue una carta por mí”.

Escribí una carta.

Como prueba de que realmente era de Eirin Yagokoro, la empecé con reminiscencias de la juventud de la princesa.

Mientras escribía, me preocupaba que alguien fuese capaz de leerla mientras viajaba, por lo que estampé en ella un sello cuántico. Un sello cuántico es un tipo especial de sello que utiliza el estado subatómico de las partículas dentro de la cara para saber cuántas personas la han leído. Este aparato es invento propio, y como solo yo puedo hacer uno también servirá como prueba de que yo escribí la carta. También coloqué dos o tres aparatos más y finalmente la sellé con hierbas medicinales.

Por desgracia, no puedo esperar una respuesta a esta carta. Oficialmente, los emisarios de la Luna están a cargo de mi arresto. Escribir una respuesta a esta carta sería algo peligroso para la princesa.

La Luna llena caía por debajo del alto de los árboles de bambú, y el cielo oriental comenzó a brillar con una luz tenue. Una vez se haga de día, me dirigiré al santuario.

Pensando en cómo había sido arrastrada a otra guerra lunar, juré atrapar con mis propias manos al culpable que estaba intentando utilizarnos para sus propios fines.


< Aforismo Cage in Lunatic Runagate   Capítulo 2 >

1: Bajo el supuesto de que la verdadera identidad de Eirin es Omoikane y las hermanas Watatsuki representan a Toyotama-hime y a Tamayori-hime, entonces esta relación es cierta.
2: “Puerta del habitante de la roca celestial”. Es un spíritu guardián de las montañas, piedras, puertas y otros límites en general. Es invocador por Reimu en el primer episodio de Silent Sinner in Blue.

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